DOMINGO 23 DE SEPTIEMBRE DE 2018
Este domingo, aprovechando el “veranillo de San Miguel” nos animamos a visitar la cima de Gorbeia, pero eso mismo parece ser que han pensado un montón de personas y nos encontramos con bastantes problemas para aparcar en Pagomakurre donde hemos quedado con una nueva familia que se ha animado a venir con Menditxiki.
Así que, con un poco de retraso sobre el horario previsto comenzamos la marcha hacia las campas de Arraba.
El día es estupendo, sol y ni una sola nube. Así que frescos como estamos, aprovechamos para alcanzar rápidamente Arraba.
Desde allí nos dirigimos al paso de Egiriñao, donde paramos a descansar y a disfrutar de las vistas que nos ofrece el buen tiempo (Urkiola, Aitzgorri…..hastaPirineos)
Tras pasar por Egiriñao, una de las familias se retira por un problema sin importancia. No pasa nada, el monte va a seguir ahí y, ya tendremos la oportunidad de subir juntos en otra ocasión.
El resto del grupo nos dirigimos por la empinada cuesta que nos lleva hasta el collado entre el Aldamin, nuestro primer objetivo del día y, el Gorbeia que nos está invitando a que lo subamos. Desde el collado, tardamos en llegar unos diez minutos, a pesar de que uno de nuestros “menditxikiteros” decide probar si los cardos del camino tienen o no espinas de verdad. Pobre Ander, que mal lo ha pasado¡¡¡
Como siempre la cima del Aldamin está desierta, así que tras un pequeño descanso y la foto de rigor, deshacemos el camino y volvemos al collado, donde otra familia, por problemas de tiempo tiene que volver a casa.
Así que el resto, del cada vez más reducido grupo, nos preparamos para subir la dura aldapa que nos separa del Gorbeia. En poco más de quince minutos llegamos a la Cruz del Gorbea, donde, además de un montón de montañeros y montañeras, nos encontramos con un nuevo “amigo”.
En la cima hay un viento muy agradable que compensa el calor que ha hecho durante todo el día. Así que decidimos quedarnos a comer en la cima. Después de la foto, comenzamos a bajar, con la esperanza de que haya disminuido un poco el tráfico en Pagomakurre y sea más fácil sacar nuestros coches.
Mientras bajamos, en Arraba, comienza a echarse la niebla muy rápidamente y las fantásticas vistas de todo el día desaparecen. Eso nos hace recordar lo rápido que puede cambiar la situación en el monte. Pese a todo llegamos sin problemas a Pagomakurre donde nos despedimos hasta el próximo fin de semana.