Rutas por mes

Archivo de octubre de 2011

Sábado, 22 de octubre del 2011

ACCESO: Desde Soto de Cameros (La Rioja)

Soto en Cameros

Vista del Pueblo

Algunas familias que formamos Menditxiki hemos ido a pasar el fin de semana a Soto en Cameros, pueblo situado en la comarca de Camero Viejo en la provincia de la Rioja. Aprovechando que está interesante ruta comienza en el mismo pueblo y considerando que es apropiada para nuestro hijos hemos decidido que ésta será nuestra ruta de hoy.

La ruta comienza en la plaza Don Juan de Elías, junto al frontón y las escuelas que este señor fundara. Hace un precioso día otoñal, luce el sol y aunque la temperatura es aun bastante fría, es evidente que el sol caldeará el ambiente según vaya avanzando el día. Cruzamos el pueblo en dirección E, y pasamos por la panadería del pueblo, donde aprovechamos para comprar pan y su amable dueña nos enseña gustosa la panadería con su horno de leña, los niños disfrutan de este momento y pueden descubrir cómo se elabora el pan de manera tradicional. La verdad es que el pan esta buenísimo y lógicamente, no nos podemos resistir a dar buena cuenta de alguna barra. Seguimos cruzando el pueblo hacia su parte alta en dirección a la ermita de Nuestra señora del Cortijo, después pasaremos junto a unos pajares y finalmente llegaremos a unos carteles uno de los cuales señala el comienzo de la “Ruta del Cañón del Río Leza”.

Cañón

Sendero

Colorido otoñal

Sin pérdida posible, tomamos el estrecho sendero tal y como indica el cartel, para ir ganado altura muy suavemente mientras podemos admirar a nuestros pies el cañón que el río Leza ha horadado en la roca caliza de esta zona. El paisaje se presenta un tanto desértico, sin embargo a cada paso que damos, vamos encontrando increíbles rincones con un colorido otoñal de gran belleza que nos ofrecen los arces y otros árboles que salpican este precioso camino. Encontramos, también, huellas de dinosaurios, que en esta zona de La Rioja son bastante abundantes, y que a los niños les parecen bastante más interesantes que el colorido otoñal. De esta forma, disfrutando de esta magnífica mañana vamos haciendo nuestro camino y sin darnos apenas cuenta llegamos a los “Corrales de Playerme”, lugar donde aprovechamos para hacer el consabido almuerzo matinal y hacer un pequeño descanso.

Preciosa vista

Hace un rato que hemos dejado atrás el Cañón del Río Leza al ir girando en nuestra ruta circular. Realmente, en esta ruta lo que hacemos es rodear el pico Cucurucha, que será, nuestro objetivo de hoy. Tras el descanso, continuamos por el sendero, ahora perdiendo un poco de altura y adentrándonos en un bonito bosque de quejigos, llegamos al cauce de un arroyo seco que debemos cruzar. En este punto hay que estar atentos a las marcas (blancas y amarillas) para no perderse. Remontamos ahora en dirección SSO hasta encontrarnos con los restos de un horno Tejera, lugar donde antiguamente se fabricaban las tejas para Soto a base de barro cocido. A partir de aquí, comenzamos la parte más dura de la ascensión, hasta salir del robledal y ya por pastizales llegar hasta una fuente, que como era de esperar está seca. Paramos un momento para reagruparnos y para contemplar el precioso robledal, al que, lamentablemente, todavía le quedan al menos 15 días para presentar todo su colorido y esplendor otoñal, en cualquier caso no deja de ser un paisaje admirable.

Una vez agrupados, continuamos para salvar el último desnivel que nos separa del collado donde podemos ver los corrales de Zorraquín, lugar al que dirigimos nuestros pasos y al que llegamos tras breve caminata. Uno de los miembros de Menditxiki se dirige sin más dilación hacia la cima del cercano Cucurucha, mientras, los demás encontramos un buen lugar junto a los corrales en ruinas para poder comer.

Jugando a las "poli pockets"

Disfrutamos placidamente de la comida y del cálido día otoñal, desquitándonos de otros días fríos, lluviosos y ventosos que hemos padecido en otoños e inviernos anteriores. Las conversaciones se van sucediendo mientras nuestros hijos juegan todos juntos con las “poli pockets”. Tras la comida, algunos adultos nos dirigimos OSO, al cercano Cucurucha (1.142 m) y hollamos la cumbre tras una breve caminata, carece de buzón pero podemos disfrutar de unas hermosas vistas sobre Soto en Cameros y el cañón del río Leza, Peñas de Leza N., las ruinas de Villanueva de San Prudencio, la sierra Cebollera SO… Retornamos al Corral de Zorraquín, y un miembro de Menditxiki propone ir hasta unas casas en ruinas que se encuentran cerca del mencionado corral.

Para nuestra sorpresa, la mayor parte de los niños decide acompañarnos y hacía allí nos dirigimos ENE. Llegados a las casas en ruinas, y mientras nuestros hijos “investigan”, decido subir aun monte cercano y que me parece atractivo. Comento a los de alrededor que voy a subirlo y encamino mis pasos hacia él. No sé qué monte es y tengo la certeza de que no tendrá buzón. Voy remontando la pendiente, que es más dura de lo que esperaba, entre arbustos y algún quejigo, bajo un penetrante olor como de incienso. Disfruto mucho de esta ascensión y pronto llego arriba. Mi altímetro marca 1.250 m, y por supuesto no tiene buzón. Disfruto de las vistas que son incomparables mientras veo a otros montañeros que se acercan a la cumbre por su vertiente opuesta, son un padre y su hijo de 6 años que están preparando una próxima travesía, que harán con grupo más numeroso, dentro de 15 días y quieren conocer bien el camino. Les pregunto por el nombre del monte pero ellos tampoco lo conocen a pesar de que tienen un mapa.

En la cima del Cucurrucha

Vuelvo sobre mis pasos ahora con mis nuevos compañeros. Pronto alcanzamos al grupo de Menditxiki, y una vez que llegamos de nuevo al corral del Zorraquín, la pareja de montañeros se dirige hacia el Cucurucha, mientras nosotros continuamos nuestro camino que ya va siendo tarde.

El camino no ofrece dificultades, hay que seguir las marcas blancas y amarillas del PR. Vamos perdiendo altura con rapidez y pronto llegamos a la zona de los carteles de inicio de la ruta. Ya solo nos queda bajar al pueblo por sus pintorescas calles. Al llegar a la plaza, descubrimos un bonito bar (Casino) con una acogedora terraza que da al río y a un parque con columpios. Para que queremos más, unas cervezas, una amena tertulia mientras disfrutamos de este cálido atardecer otoñal en Soto en Cameros.

Amena tertulia

Preciosa ruta, apta para todos los públicos.

Domingo, 16 de octubre de 2011

DATOS DE LA RUTA:

ACCESO: Desde la localidad de Berroztegieta (Araba). A esta localidad,

Buzón del Arrieta

situada al sur de Vitoria, se accede por la A-3102

DESNIVEL: 647 m

DISTANCIA: 10,6 Km

TIEMPO APROXIMADO: 1 h 30 ascensión

DIFICULTAD: Fácil

El Arrieta es una cumbre situada al sur de Vitoria, enclavada en los Montes de Vitoria. Aunque es la cima más alta cercana al Zaldiaran ( 975 m ), no es tan famosa o conocida. La denominación «Cuervo» con que figura de forma reiterada en los catastrales es un enigma.

En cuanto a la altura de este monte, son varias las que podemos encontrar en las diferentes páginas de Internet. En el buzón colocado en su cima pone 998m y en nuestro GPS de montaña también marca esa altitud. Euskaltzaindia dice que tiene 1.000 m. Así que nos quedamos sin saber, exactamente, la altura correcta de este monte.

DESCRIPCIÓN DEL RECORRIDO REALIZADO

Incio camino. Senda de los Caseríos

Por la pista de la derecha

Hoy nuestra ruta comienza en el pueblo de Berrostegieta, muy cerca de Vitoria. A pocos metros del pueblo en dirección al puerto de Zaldiaran hay un aparcamiento a la izquierda de la carretera en el que dejamos nuestros coches.

Hace un día precioso, totalmente azul y aunque la temperatura todavía es fresca es evidente que “Lorenzo” va a apretar de lo lindo. En el mismo aparcamiento nace una pista cementada a nuestra izquierda, llamada Camino  de los Caseríos, que desciende hacia el arroyo Batán y por la cual hoy comienza nuestra andadura. El cemento pronto deja paso a la pista y por ella vamos avanzando hasta un cruce donde debemos coger la pista de la derecha ya que la otra pocos metros después termina en una puerta metálica que es la entrada a una finca particular. Tras una leve subida y en un claro en el bosque, en el lugar llamado de San Bartolomé, nos encontramos con el segundo cruce. En esta ocasión debemos coger la pista de la izquierda, que por otra parte es la más evidente. La pista de la derecha también nos llevaría hasta el Arrieta y de hecho por ella volveremos.

Fuerte subida

Pista en el hayedo

Ancho sendero

Aquí comienza la verdadera subida, una sucesión de fuertes repechos nos harán ganar altura con rapidez, primero por bosque mixto de avellanos y robles, después un tramo corto de pinos, para alcanzar finalmente el hayedo. Justo al entrar en el hayedo nos cruzamos con una pista que atravesamos y seguimos sin sendero en dirección SSO para alcanzar de nuevo la misma  pista que esta vez si tomaremos en sentido ascendente (derecha) dirección OSO. Pronto la pista se convierte en ancho sendero por el que mientras caminamos vamos contemplando el hermoso bosque que nos rodea. Nos juntamos a otra pista junto a un puesto de cazadores y siempre en sentido ascendente y dirección E  alcanzamos otra pista, esta con marcas rojas y blancas de GR y que tomaremos a nuestra izquierda dirección E otra vez.

Ya sin pérdida posible avanzamos por esta pista siguiendo las marcas rojas y blancas. Al acercarnos a la divisoria de aguas la vegetación va cambiando y además de las hayas podemos observar encinas y quejigos en su vertiente sur. Desde aquí y siguiendo el cordal podemos contemplar al Sur el condado de Treviño, la sierra de Cantabria (Toloño, Cervera, Recilla…) la sierra de Codes, San Lorenzo etc. Al norte no vemos nada porque nos lo impide el frondoso bosque de hayas. Como la mañana va avanzando y nuestros estómagos comienzan a quejarse tras el esfuerzo, buscamos un lugar adecuado en el bosque que nos proteja del fuerte sol de este precioso día otoñal, que más bien parece veraniego, para reponer fuerzas y calmar a nuestros estómagos.

Sierra de Cantabria

Tras esta merecida parada, continuamos y en poco tiempo alcanzamos la cumbre del Arrieta o Cuervo (998 mts) con su típico buzón del tronco y el hacha y un vértice geodésico. Aquí además de las vistas hacia el sur, podemos ver entre las hayas, la emblemática cumbre del Gorbea.

Cima del Arrieta

Tras las fotos de rigor, continuamos nuestra andadura y como es pronto y la mayoría deseamos caminar un poco más, decidimos desandar parte del camino y dirigir nuestros pasos hacía la cumbre del cercano Doroño. Disfrutando de la calurosa mañana a la sombra del hayedo, vamos avanzando mientras se suceden las conversaciones. Siguiendo las marcas rojas y blancas del GR en dirección O, pronto alcanzamos el Portillo del Reventón, donde encontramos unas señales, que nos informan que es la GR de la “Senda de los Pastores”, junto a una antena y una caseta. Según el GPS y el mapa que llevamos la cumbre se encuentra un poco más hacia el Oeste y en esa dirección continuamos, ahora por la cara norte. Cuando hemos sobrepasado el  Doroño y en una zona que nos parece practicable, nos encaramamos a la cresta a través del hayedo, en dirección Sur. Ya en la cresta, tenemos un encuentro con un asustado perro, que no entiende de donde sale toda esta “tropa” y su “amable” dueño, un cazador que incluso amenaza a uno de los componentes del grupo con “pegarle un tiro”. En fin, gente simpática y cariñosa que se encuentra uno en el monte.

Portillo del Reventón

Último repecho hacia el Doroño

Cruce después del Portillo

Continuamos por la cresta ahora en dirección E para alcanzar, cerca de una caseta de cazadores, lo que creemos que es la cumbre del Doroño  y que no tiene buzón. Es una cumbre estrecha y boscosa y por tanto sin apenas vistas.  Nos hacemos unas fotos en la cumbre, como buenamente podemos y retornamos al Portillo del Reventón ahora por la cara sur del Doroño.

Cima del Doroño

Se ha hecho un poco tarde y todos tenemos bastante hambre. Decidimos tomar dirección O siguiendo otra vez el GR o “senda de los pastores” y buscar en el hayedo algún buen lugar donde poder comer. Pronto lo encontramos y desplegamos nuestras bonitas mantas de “picnic” y nos acomodamos para degustar la formidable variedad de alimentos que escondíamos en nuestras mochilas, tortillas, quesos, macarrones, jamón…, acompañado de buenos caldos, tarta y café. ¡Qué más se puede pedir! Nuestros hijos, una vez saciado su apetito aprovechan para jugar haciendo el cabra con una cuerda, mientras nosotros charlamos animadamente.

Se va haciendo tarde, así que, levantamos el “campamento”. Continuamos por el ya  “famoso GR” hasta una desviación a la derecha que baja claramente por el hayedo en diagonal, dirección NNE. Cuando nos cruzamos con otra pista que baja claramente en dirección N, la tomamos y vamos perdiendo altura con rapidez mientras el bosque va dejando paso de las hayas a los pinos y más abajo a lo avellanos.

Llegamos otra vez a “San Bartolomé” y ya sin perdida posible continuamos por la pista que nos llevará en pocos minutos a nuestros coches. Jornada amena y agradable de otoño pero casi veraniega. Finalmente hemos andado 10,6 Kms con un desnivel positivo de 647 mts.

Domingo, 2 de octubre de 2011

DATOS DE LA RUTA:

Buzón del Aizkorri

ACCESO: Zumarraundi o Plataforma de los Petroleros (940 m.), en Zalduondo (Araba). Para llegar a este lugar hay que dirigirse a la localidad alavesa de Zalduendo / Zalduondo y coger una carretera mal asfaltada situada detrás del templo parroquial de San Saturnino de Tolosa, del siglo XVI, la cual conduce, tras recorrer unos 6 kilómetros, a una amplia plataforma en la que hace años hubo sondeos petrolíferos y que hoy en día se encuentra habilitada como aparcamiento improvisado .

DESNIVEL POSITIVO: 871 m.

DISTANCIA: 10´2 km.

TIEMPO APROXIMADO: 3 h 15´ (1h 45´de ascensión).

DIFICULTAD: Media.

El macizo del Aizkorri es un impresionante cresterío rocoso que emerge altivo desde lo más profundo de los valles guipuzcoanos y reúne en su haber todos los montes de la provincia de más de 1.500 metros. De entre ellos destaca el Atxuri (1.551 m), que ostenta el incuestionable honor de ser la cumbre más elevada de toda la Comunidad Autónoma Vasca. No obstante, esto no ha sido óbice alguno para que el Aizkorri, con sus 1.528 m, continúe siendo la cumbre más popular, conocida y emblemática de esta sierra que lleva su nombre, la cual fue declarada Parque Natural en 2006.

Muchos son los puntos de acceso para alcanzar esta espectacular cima caliza, bien desde territorio guipuzcoano (Santuario de Aránzazu, Otzaurte, Zegama…) o bien desde tierras alavesas (Araia, Zalduondo…). Nosotros, en esta ocasión, hemos optado por acercarnos hasta esta prestigiosa cumbre guipuzcoana partiendo de uno de sus puntos más accesibles y concurridos: la conocida como plataforma de los Petroleros, situada a escasos seis kilómetros de la localidad alavesa de Zalduondo.

DESCRIPCIÓN DEL RECORRIDO  REALIZADO:

En Zumarraundi

Dejamos los coches aparcados en Zumarraundi (940 m), lugar también conocido como Plataforma de los Petroleros porque en él se realizaron hace años unas prospecciones petrolíferas. Varios tubos y unas placas de cemento dan fe de las perforaciones que se llevaron a cabo en esta amplia explanada, hoy en día habilitada como parking.

Una vez preparados, iniciamos la marcha tomando una senda bien visible situada al final del aparcamiento, al inicio de la cual nos encontramos con un poste de madera que nos indica que San Adrián se encuentra a 3´6 km siguiendo la PR-A 12 y el Aratz a 5´6 km.

Ascendemos por la senda, que se adentra en un magnífico hayedo y sortea impresionantes simas antes de salir al encuentro de la calzada de San Adrián, un legendario camino que unía la meseta de Castilla con la costa cantábrica y con Europa y por la que transitaron en el pasado reyes, ejércitos enteros, comerciantes y multitud de peregrinos que dirigían sus pasos hacia Santiago de Compostela. Antes de llegar a ella nos encontramos con un par de bifurcaciones que no deben llevarnos a dudar ya que todas ellas confluyen en este mismo punto. Allí nos encontramos con un pivote amarillo del Camino de Santiago y, poco después, con una nueva señal de madera que nos informa que San Adrián se encuentra a 3´1 km. siguiendo la GR-65 2 y el Aratz a 5´1 km.

Caminando entre hayas

Calzada medieval

Cruce de Portugain

Continuamos ascendiendo y unos metros después llegamos al cruce de Portugain, donde nos encontramos con una nueva señal amarilla del Camino de Santiago. Justo enfrente de la citada señal hay un desvío a la derecha que al Aratz. No obstante, nosotros obviamos esta desviación y continuamos de frente.

El camino, cubierto de hojas de árbol caídas y atravesado por enormes raíces, nos deposita en un nuevo cruce. Un poste de madera nos indica que nos encontramos en el término de Peazuloeta. Si cogiéramos aquí el sendero de la derecha llegaríamos al legendario túnel de San Adrián, punto de unión entre los espectaculares valles guipuzcoanos y la inmensa Llanada Alavesa. No obstante, nosotros decidimos tomar el sendero de la izquierda. Poco después, tras superar un corto pero fuerte repecho, llegamos a una especie de alto. Allí, en un poste de madera incrustado en el suelo, podemos leer Linategieta. A la derecha, oculto entre hayas, se encuentra el pico Liñategieta, de 1.197 m, al que ya tuvimos oportunidad de ascender en alguna otra ocasión.

Linategieta

Una vez llegados a este punto nos encontramos con dos caminos: el de la izquierda conduce al Askiola (1.204 m), al Burgalaitz (1.283 m) y al Milpiripil o Pin Pil (1.279 m), entre otros montes, mientras que el de la derecha, que es el que tomamos nosotros, tiene como destino el Aizkorri.

Acercándonos a la cima

Continuamos caminando sin perder de vista ni un solo instante las marcas rojas que nos permiten no perdernos por este sendero que serpentea en medio de la inmensidad del hayedo. Atravesamos después una zona pedregosa que discurre por terreno despejado y desde la cual se divisan las campas de Urbia, una extensa planicie verde salpicada de árboles y pequeñas bordas pastoriles y envuelta por impresionantes paisajes de roca kárstica. Poco a poco la pendiente se va haciendo cada vez más pronunciada hasta que salimos definitivamente del hayedo, lo que nos permite contemplar ya a los lejos, con total claridad, la cumbre del Aizkorri.

Y hacia allí nos dirigimos sorteando el terreno kárstico, hasta que logramos alcanzar la ermita del Santo Cristo y el refugio libre de montaña que, construido en 1934, es el más antiguo de todo el País Vasco.  Sólo unos metros nos separan de la cima del Aizkorri, con su característico buzón en forma de hacha, la cruz erigida en medio de las piedras y unas impresionantes vistas por los cuatro costados.

En la cima del Aizkorri

Tras hollar la cumbre del Aizkorri, en lugar de emprender el regreso hacia Zumarraundi siguiendo el mismo camino por el que habíamos venido, decidimos variar nuestro recorrido y conocer otros de los muchos hermosos rincones que rodean estos parajes cargados de legendarias historias que se pierden en el tiempo. Así que, tras descender del Aizkorri y atravesar de nuevo la pedregosa senda que conduce a su cima, llegamos hasta la base del Aiztontor Altuna (1.454 m). Allí, en lugar de continuar hacia la derecha, cogemos el sendero de la izquierda, que desciende en dirección al túnel de San Adrián bordeando una muralla rocosa que queda a nuestra derecha. Se trata de un camino alternativo a la conocida como “cuesta del Calvario”, la cual conduce también a las inmediaciones de este legendario túnel. Un camino que, al parecer, se ha popularizado mucho últimamente debido a que parte del recorrido de la mundialmente famosa Maratón Alpina Zegama-Aizkorri discurre por estos senderos de ensueño en los que se alterna el hayedo con los prados.

Desvío a la izquierda

Descendiendo

Después de un vertiginoso descenso que nos hace perder altura rápidamente, detenemos momentáneamente nuestros pasos para descansar a la orilla del camino, en una pequeña explanada rodeada de hayas que nos sirve de improvisado refugio para guarecernos del sol y degustar todas las viandas que llevamos en la mochila.

Túnel de San Adrián

Tras este descanso, continuamos descendiendo hasta enlazar con una pista que nos conduce hasta uno de los lugares más conocidos y espectaculares de toda la geografía vasca: el paso de San Adrián, cuyo verdadero nombre es, al parecer, paso de Lizarrate. Se trata de una cueva horadada en la roca por la que han transitado durante siglos todo tipo de viajeros, desde reyes a bandoleros, y que todavía conserva en su interior una ermita y restos de la calzada que servía de puente de comunicación entre Álava y Guipúzcoa y, por tanto, entre Castilla y Europa.

Tras atravesar este conocido túnel, continuamos por la izquierda, siguiendo la calzada medieval, y proseguimos por un camino serpenteante que se interna en el hayedo y que nos acaba depositando pocos kilómetros después en el cruce de Portugain. Sólo nos resta descender aproximadamente un kilómetro más para llegar de nuevo al sondeo de Urkilla, punto de inicio de la excursión.