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Domingo, 20 de marzo de 2011

DATOS DE LA RUTA:

Buzón del Gorbeia

ACCESO: Área recreativa de Saldropo, en Zeanuri (Bizkaia), situada a unos 594 metros de altitud. Para llegar allí desde Bilbao hay que tomar la N-240 (dirección Vitoria-Gasteiz) hasta llegar al alto del puerto de Barazar (kilómetro 38). Una vez allí se toma una pista de hormigón situada detrás del bar Bengoetxea en cuyo inicio unos paneles informativos indican la entrada en el Parque Natural de Gorbeia. Siguiendo esta pista cementada se llega en 3 km al área recreativa del humedal de Saldropo.

DESNIVEL POSITIVO: 1.060 m aproximadamente.

DISTANCIA: unos 15 km.

TIEMPO APROXIMADO: 4 h 30 min (2 h 30 min de ascensión).

DIFICULTAD: media-alta.

Cruz del Gorbeia

El mítico Gorbeia se encuentra enclavado en pleno corazón del macizo del mismo nombre, el cual fue declarado Parque Natural el 21 de junio de 1994. Se trata de la cumbre más elevada, popular y emblemática de las provincias de Álava y Bizkaia, ya que sirve de frontera entre ambos territorios. La afamada cruz metálica de 17 metros de altura que se alza orgullosa en su redondeada cima sirve de faro y guía a los miles de montañeros que año tras año acuden en masa a rendirle culto y pleitesía.

Al Gorbeia se puede acceder por su vertiente sur (Altube, Murua, Markina, Sarría, Zárate…) o por su vertiente norte (Saldropo, Zárate, Zeánuri, Areatza, Ubide…), más abrupta y espectacular. Y de entre todos estos posibles puntos de acceso, nosotros hemos elegido para esta ocasión uno de los senderos más clásicos y bellos de ascensión: el que nace en el humedal de Saldropo, se adentra en un tupido bosque de cipreses y, tras remontar el espectacular paso de Atxuri, se dirige hacia los paredones calizos del Aldamin para bordearlos por su parte oriental y alcanzar así el collado de Aldamiñospe. Se trata de uno de los itinerarios más completos y de mayor interés paisajístico de todo el Parque Natural de Gorbeia.

DESCRIPCIÓN DEL RECORRIDO REALIZADO:

Saliendo de Saldropo

Dejamos los coches en el amplio aparcamiento situado junto al área recreativa del humedal de Saldropo y comenzamos a caminar por una pista cementada situada al final del parking. Un poste de madera allí situado nos indica dos itinerarios distintos que parten de este punto: el itinerario Saldropo, y la senda Atxuri (2´3 km / 55 min). Esta última,  que transcurre por la GR 12, es la que debemos tomar. Un poco más adelante un nuevo cartel (Atxuri: 2´1 km / 50 min) nos obliga a continuar por la derecha, omitiendo en este punto un desvío a la izquierda, que conduce a un calero situado a 50 m.

La pista, que desciende dirección suroeste, nos conduce al arroyo Uguna, que vadeamos por un bonito puente de madera. Escasos metros después el cemento desaparece para dar paso a una ancha pista de gravilla que asciende entre alerce del Japón y falso ciprés de Lawson hasta situarnos en una zona llana. Pero muy pronto debemos abandonar esta pista para tomar una desviación a la izquierda, marcada con un hito y unas señales rojiblancas un tanto borrosas gravadas en la corteza de un árbol.

Cruzando el río Uguna

Desvío a la izquierda

Remontamos la pendiente, cada vez más pronunciada, que asciende dirección suroeste en medio de un sombrío y tupido bosque para girar posteriormente a oeste noroeste, procurando no perder de vista los hitos y las marcas rojas y blancas de la GR que, muy diseminadas por el camino, van guiando nuestros pasos.

Llegamos así a un rellano donde nos encontramos de nuevo con un poste indicador que nos hace tomar la desviación de la izquierda (Atxuri: 1´4 km) y continuamos caminando a través de sendas poco definidas que se entrecruzan en una ascensión prolongada en medio de un bosque salpicado de pinos y diversas especies autóctonas que nos conducen sin pérdida alguna al singular paso de Atxuri, un estrecho sendero excavado en la roca con una espectacular caída hacia el abismo.

Ascendiendo por el bosque

Paso de Atxuri

Tras cruzar este contrafuerte rocoso y superar un tramo final de ascensión nos encontramos en el portillo de Atxuri, el cual nos regala unas bonitas vistas del Gorbeia y su fiel centinela, el rocoso Aldamin. Es el momento de tomar un tentempié y disfrutar contemplando toda la belleza que nos rodea por los cuatro costados.

Portillo de Atxuri

Hacia Aldamiñape

Nuestro siguiente objetivo es el collado Aldamiñape, situado a 2´1 km y 40 min de distancia del portillo de Atxuri, según un cartel de madera allí situado. Para ello giramos a la derecha, dirección oeste, siguiendo una senda que discurre paralela al cordal para poco después desviarse ligeramente hacia la izquierda y comenzar a descender en dirección a los refugios que se divisan a los lejos, bajo la pared rocosa del Aldamin.

Junto al Santutxuko auzo aterpea

Las marcas rojas y blancas de la GR- 12, esparcidas por las rocas, nos conducen hasta el pequeño arroyo de Arimekorta, que cruzamos para, a continuación, comenzar a ascender nuevamente en dirección al Aldamin. Pasamos junto a varios refugios privados, llegamos al refugio de cementos Lemona, bordeamos el Santutxuko auzo aterpea siguiendo una pista de piedras en la que hemos desembocado y llegamos poco después a una zona recogida y provista de una gran mesa y bancos corridos situada a los pies de la impresionante cara norte del Aldamin. Estamos en la ancestral majada de Aldamiñape, a 1.005 metros de altitud, una mágico lugar protegido por hayas y enormes bloques de piedra caliza desprendidos del Aldamin.

Llegados a este punto la mayoría decide dar por finalizada la excursión del día y tomarse un merecido descanso, mientras unos pocos tomamos la determinación de seguir adelante.

Los que se van

Los que se quedan

Pluviómetro

Para ello nos acercamos a la desafiante ladera norte del Aldamin, lo bordeamos por su lado oriental siguiendo la parte alta del barranco de Dulau y llegamos poco después, tras superar un fuerte repecho, al collado de Aldamiñospe (1.376 m), en cuyas proximidades se sitúa un pluviómetro. A nuestra derecha se alza la afilada loma rocosa del Aldamin y a nuestra izquierda la ladera herbosa del Gorbeia.

Ya sólo quedan unos metros. Los metros finales. La niebla envuelve el paisaje mientras vamos ascendiendo hasta que conseguimos dejarla atrás y superamos el último tramo que nos separa de la cima bajo el azul resplandeciente de un  cielo que parece darnos la bienvenida. No podría haber en este momento mejor lugar en el mundo donde celebrar el cumpleaños de uno de nuestros compañeros de montes y aventuras: tarta, vino y risas bajo la majestuosa cruz del Gorbeia.

Bajo la cruz del Gorbeia

E iniciamos el descenso hacia el lugar donde se encuentra el resto del grupo, no sin antes pasar junto a un bonito monumento de piedra levantado en honor a los pastores de Aldamiñape en medio de una pequeña loma.

Una vez reunidos de nuevo,  comemos y disfrutamos de este último día de invierno antes de regresar a Saldropo por el mismo camino por el que habíamos subido. Una bonita excursión al corazón y al alma de uno de los parques naturales más bellos de Bizkaia.

El grupo de hoy

Domingo, 11 de abril de 2010

                       Buzón del Aldamin

Buzón del Aldamin

Hora y lugar de encuentro: A las 10:15 en el aparcamiento situado en el puerto de Barazar.

DATOS DE LA RUTA:

Acceso: Área recreativa de Saldropo, en Zeanuri (Bizkaia), situada a unos 594 metros de altitud. Para llegar allí desde Bilbao hay que tomar la N-240 (dirección Vitoria-Gasteiz) hasta llegar al alto del puerto de Barazar (kilómetro 38). Una vez allí se toma una pista de cemento que nace detrás del bar Bengoetxea y en cuyo inicio unos paneles informativos indican la entrada en el Parque Natural de Gorbeia. Siguiendo esta pista cementada sin tomar ninguna desviación llegaremos en 3 km al área recreativa del humedal de Saldropo.

Desnivel: 782 m. aproximadamente.

Tiempo aproximado: 2 h 10 min de ascensión.

Dificultad: Media-alta.

El rocoso Aldamin, la segunda cima más elevada de Bizkaia después del Gorbeia, rasga el cielo vizcaíno con orgullo y elegancia. No obstante, su cercanía a la famosa cruz que corona la cumbre del Gorbeia ha contribuido en gran medida a restarle el protagonismo que se merece, hasta el punto de que la ascensión al Aldamin suele verse en muchas ocasiones como un mero complemento a la subida al mítico Gorbeia para aquellos montañeros que se acercan a Aldamiñospe, el famoso collado que separa ambas cimas.

Tanto el Aldamin como el Gorbeia tienen múltiples accesos. Pero, entre todos ellos, hemos elegido para esta ocasión uno de los senderos más clásicos y bellos de ascensión a los dos principales techos de Bizkaia: el que nace en el humedal de Saldropo, se adentra en un bosque de cipreses y, tras remontar el espectacular paso de Atxuri, se dirige hacia los paredones calizos del Aldamin para bordearlos por su parte oriental y alcanzar así el collado de Aldamiñospe.

DESCRIPCIÓN DEL RECORRIDO REALIZADO:

Dejamos los coches en el amplio aparcamiento situado junto al área recreativa del humedal de Saldropo y comenzamos a caminar por una pista cementada situada al final del parking. Un poste de madera allí situado nos indica dos itinerarios distintos: el itinerario Saldropo, y la senda Atxuri, que es la que tomamos. Pasamos poco después junto a un gran cartel que indica “Parque de madera” y junto al cual hay una hilera de coches aparcados. Justo después de este pequeño parking tomamos la desviación de la derecha, siguiendo de nuevo las indicaciones de un poste de madera allí situado, ya que el desvío de la izquierda nos conduciría a un calero, situado a 50 m. de este punto.

                       Iniciando la ruta

Iniciando la ruta

                         Panel en Saldropo

Panel en Saldropo

                    Primera desviación

Primera desviación

Continuamos, por tanto, por la pista cementada por la que caminábamos, vadeamos el arroyo Uguna por un bonito puente de madera y, escasos metros después, el cemento desaparece para dar paso a la gravilla. A continuación, poco antes de que la pista por la que caminamos comience a descender ligeramente, es preciso abandonarla para tomar una desviación a la izquierda, marcada con un hito y unas señales rojas y blancas un tanto borrosas. Atención a este punto ya que es fácil despistarse y más de un montañero se ha pasado este cruce.

Unos metros después nos encontramos con una nueva bifurcación y cogemos el vial de la izquierda, marcado con un hito. El camino de tierra por el que caminamos ahora va ascendiendo de forma cada vez más acusada en medio de un precioso y sombrío bosque de cipreses para acabar muriendo en una pista. La cruzamos y continuamos de frente por una senda marcada con otro hito que desemboca de nuevo en un camino. Seguimos ascendiendo de frente obviando las desviaciones a izquierda y derecha que encontramos a nuestro paso. Llegamos así a un rellano donde nos encontramos de nuevo con postes indicadores de madera. Aquí cogemos la desviación de la izquierda, la continuación de la senda Atxuri, la GR 12 que habíamos iniciado poco antes en el humedal.

                  Ascendiendo por el bosque

Por el bosque

                          Rellano

Rellano

                           Por la pista

Por la pista

Las sendas poco definidas que a partir de aquí se entrecruzan en una ascensión prolongada en medio de un pinar nos conducen al singular paso de Atxuri, un estrecho sendero excavado en la roca con una espectacular caída hacia el abismo.

                         Paso de Atxuri

Paso de Atxuri

Tras superar el paso de Atxuri llegamos a un alto, el portillo de Atxuri, donde nos encontramos nuevos postes de madera: a la izquierda, Arralde (2 km / 35´) siguiendo la GR 123 y, a la derecha, Aldamiñape (2´1 km / 40 ´) siguiendo la GR 12 – 123. Nosotros continuamos -como es obvio- por la derecha, tomando para ello una senda que discurre paralela al cordal para poco después desviarse ligeramente hacia la izquierda (oeste) en dirección a los refugios que se divisan a los lejos, bajo la pared rocosa del Aldamin. Las marcas rojas y blancas esparcidas por las rocas dirigen nuestros pasos. El tentempié que hemos tomado unos minutos antes nos ha dado fuerzas para seguir adelante.

                    Hacia Aldamiñape

Hacia Aldamiñape

La senda pasa junto a un bosque de cipreses, desciende hacia un hayedo y cruza el pequeño arroyo de Arimegorta antes de continuar ascendiendo de nuevo en dirección al Aldamin. Pasamos junto a varios refugios privados, llegamos al refugio de cementos Lemona, bordeamos después la única construcción gris de los alrededores (el Santutxuko auzo aterpea) siguiendo una pista de piedras en la que hemos desembocado y llegamos poco después a una zona recogida y provista de una gran mesa y bancos corridos situada a los pies de la impresionante cara norte del Aldamin. Estamos en la majada de Aldamiñape, a 1.005 metros de altitud.

Llegados a este punto la gran mayoría decide dar por finalizada la excursión del día y tomarse un merecido descanso, mientras unos pocos tomamos la determinación de seguir adelante. Para ello nos acercamos a la desafiante ladera norte del Aldamin, lo bordeamos por su lado oriental con la intención de ascender por su cara sur siguiendo la parte alta del barranco de Dulau y llegamos poco después al collado de Aldamiñospe (1.376 m) tras superar un fuerte repecho. Una vez allí algunos suben al Gorbeia, otros al Aldamin y otros… pues a los dos.

                        En el Aldamin

En el Aldamin

                         Buzón del Gorbeia

Buzón del Gorbeia

Sorprende el contraste: la afilada loma rocosa del Aldamin contrasta con la ladera herbosa del Gorbeia; el modesto buzón y el cairn (gran pirámide de piedras) que coronan la cima del Aldamin contrastan con la majestuosa cruz del Gorbeia, su bonito buzón, su mesa de orientación, el vértice geodésico y la bella imagen de la virgen de Begoña que recibe a los miles de montañeros que año tras año alcanzan su cima… Y eso por no hablar del tremendo contraste que supone ver la interminable hilera de gente que sube hacia el Gorbeia y compararlo con los pocos montañeros que van sorteando las piedras calizas del Aldamin. Verdaderamente, el Aldamin ha tenido mala suerte: la mala suerte de encontrarse postrado a la sombra de su hermano mayor.

                    Monumento a los pastores

Monumento a los pastores

Y tras haber visitado y disfrutado de estas dos bellas montañas –cada una a su manera-, iniciamos el descenso hacia el lugar en el que se encuentra el resto del grupo, no sin antes pasar por un bonito monumento de piedra levantado en medio de una pequeña loma en honor los pastores de Aldamiñape.

Una vez reunidos de nuevo, los niños nos sorprenden con una bonita obra de teatro que han estado ensayando en nuestra ausencia. Comemos, practicamos algo de escalada, jugamos a fútbol, nos divertimos un rato y regresamos a Saldropo por el mismo camino por el que habíamos subido.

Una fantástica excursión que merece la pena repetir las veces que haga falta.

                        Majada de Aldamiñape

Majada de Aldamiñape

                           Grupito

Grupito