Rutas por mes

Entradas con la etiqueta ‘Kiputxeta’

DOMINGO, 26 DE MAYO DE 2013

 DATOS DE LA RUTA:

ACCESO: Desde el barrio de Ugalde. A este barrio se accede desde la localidad alavesa de Llodio por la A-3632 dirección Okendo. Antes de llegar a este pueblo hay una desviación a mano derecha que nos lleva a Ugalde.

DESNIVEL: 614 m positivos

Buzón Ganekogorta

Buzón Ganekogorta

DISTANCIA:  9,5 Km

TIEMPO APROXIMADO: 2 h de subida

DIFICULTAD: Fácil

El Ganekogorta se encuentra en el macizo de Ganekogorta. Además de esta cumbre, este macizo está compuesto por el Pagasarri, Ganeta, Kamaraka, Gallarrga, Goikogane……

Desde esta cumbre se puede hacer grandes fotos porque, de norte a sur se pueden divisar varios montes como el Anboto, la Sierra de Orduña, La Arboleda, el Serantes, el Pico del Fraile y el gran Océano Cantábrico. En un día claro las vistas no alcanzan a divisar tanta belleza.

La loma herbosa del Ganeko y sus alrededores, están habitadas por varias ganaderías de caballos, ovejas y cabras.

Las laderas de estos montes están bastante invadidas por el paso del hombre. Siendo gran cantidad de caminos que se han habilitado para la tala de árboles.

 

DESCRIPCIÓN DEL RECORRIDO REALIZADO:

 

Por la carretera que une Llodio con Okendo, aproximadamente en el km 50 y antes de llegar a Okendo, encontramos a mano derecha,  la desviación al barrio de Ugalde. Subimos la fuerte pendiente de aproximadamente 2,5 km y cuando ya la carretera se termina dejamos aquí los coches aparcados.

Aunque hoy hace muy buen día, después de la lamentable primavera que llevamos, la afluencia de montañeros de nuestro grupo, brilla por ausencia. Los quehaceres de estas épocas del año hacen que seamos solo 6 miembros los que nos dispongamos a subir al Ganekogorta.

Así pues, después de los saludos, cargamos mochilas y comenzamos a caminar por el camino que surge por la izquierda y que es de cemento.

Después pista cemento

Después pista cemento

Este es nuestra primera dirección. Comenzamos a caminar por el mismo y tras una corta pero muy pronunciada pendiente de cemento encontramos, a nuestra izquierda un depósito de agua. Lo dejamos atrás y continuamos para encontrarnos, muy pronto, un paso canadiense que atravesamos. Seguimos y a unos 200 m más adelante, una senda a la izquierda y otra a la derecha surgen del camino que llevamos. Ambas las dejamos de lado para continuar por el mismo vial que traemos.

Enseguida abandonamos este vial para subir, hacia la derecha, por un caminoa con una fuerte pendiente y que se encuentra marcada con hitos a ambos lados.

A mitad de cuesta nos encontramos un paso con una valla metálica, a nuestra derecha. Sabemos que tenemos que cruzar uno como este pero está más arriba, así pues lo dejamos de lado.

Pocos metros después volvemos a encontrar otro y la  abrimos, pasamos y la volvemos a cerrar. Llaneamos un poco, ahora por un camino más herboso y que enseguida marca una fuerte curva a la izquierda para dar paso a otra senda que surge por su derecha. Esta senda, también empinada, se dirige hacia una valla metálica que tendremos que atravesar por un paso de madera elevado.

Saltamos de uno en uno para continuar hacia la derecha por un camino un poco más amplio que discurre entre pinos. Después de 50 m nos encontramos con una senda que sube hacia la  izquierda, es  estrecha pero bien marcada, senda que bordea el monte Kiputxeta por su cara este.

Kiputxeta detrás

Kiputxeta detrás

Poco a poco y en fila india, llegamos al  collado de Kiputxeta. Desde aquí, de frente, divisamos  la cima del Gallarraga. Cima que ya hemos subido en más de una ocasión y que tiene una última cuesta bien elevada.

Vista del Gallarraga

Vista del Gallarraga

Nosotros, en esta ocasión, lo dejaremos de lado para continuar por su derecha. Derecha por la que surgen sendas pero que todas nos llevarán al mismo destino: al collado del monte Pagero (963 m).

Pagero

Pagero

Aquí reposamos y hacemos un tentempié para afrontar la cuesta que tiene el monte Pagero.

Después del descanso comenzamos a subir la fuerte pendiente de este monte y poco a poco, unos antes y otros más tarde, llegamos a la cima del Pagero. Este monte no tiene buzón, bueno sí tiene, solo unos restos de lo que algún día fue un bonito buzón.

Lo que sí nos encontramos es un mojón que nos indica que la zona pertenece al ayuntamiento de Okendo. Hacia el Ganeko encontraremos algunos más.

Lo dejamos atrás y seguimos hasta nuestro destino, dirección Este. Así pasamos al lado del monte Arrabatxu (987 m), y otro monte que está coronado por una gran antena de telefonía. Ambos se quedan a nuestra derecha y poco a poco llegamos a la loma herbosa del Genekogorta.

Aquí hay bastantes visitantes que se han acercado, al igual que nosotros, a esta popular cima que marca la frontera entre Araba y Bizkaia.

En la cima del Ganekogorta

En la cima del Ganekogorta

Llegados a nuestra meta nos disponemos a comer y descansar un ratito disfrutando de este sol que nos ha acompañado durante toda la jornada.

La vuelta la hacemos por el mismo camino de subida, terminando así otro gran día montañero.

DOMINGO, 27 DE MARZO 2011

DATOS DE LA RUTA:

Buzón Gallarraga

Buzón Kiputxeta

ACCESO: Desde el barrio de Ugalde. A este barrio se accede desde la localidad alavesa de Llodio por la A-3632 dirección Okendo. Antes de llegar a este pueblo hay una desviación a mano derecha que nos lleva a Ugalde.

DESNIVEL: 534 m

DISTANCIA: 5 Km

TIEMPO APROXIMADO: 3 horas, ida y vuelta

DIFICULTAD: Fácil

El Gallarraga y Kiputxeta se encuentran en el macizo de Ganekogorta.

El primero aparece como una montaña puntiaguda si la miras el este o el oeste y como una gran loma si la divisas desde le sur. Está separado del Ganekogorta por el collado Pagero. Además de esta cumbre, componen el macizo de Ganekogorta el Pagasarri, Ganeta, Ganeko, Kamaraka y Goikogane.

Esta cumbre tiene una gran  sesión fotográfica porque desde este a oeste y desde norte a sur se puede apreciar varios montes, sierras y el océano Cantábrico

DESCRIPCIÓN DEL RECORRIDO REALIZADO:

Dejamos los coches aparcados al final de la pendiente que sube desde el inicio del barrio de Ugalde hasta el final del mismo. Después de unos 2,5 km, aproximadamente, se termina la carretera y aquí, junto a un caserío de la zona, comenzamos la ruta.

Inicio del camino

En este punto hay dos caminos: uno hacia la derecha y otro a la izquierda, que es el que cogemos.

Poco después y tras una corta pero muy pronunciada pendiente de cemento, encontramos a nuestra izquierda un depósito de aguas. Lo dejamos atrás y continuamos para encontrarnos, muy pronto, un paso canadiense que atravesamos. Seguimos y unos 200 m más adelante encontramos una senda a la izquierda y otra a la derecha. Ambas las dejamos de lado para continuar por el mismo vial que traemos.

Camino con hitos

Enseguida tenemos que abandonar éste para subir, hacia la derecha, por una senda que asciende, la cual está marcada con hitos a ambos lados.

A mitad de cuesta nos encontramos un paso con una valla metálica. La abrimos, pasamos y la volvemos a cerrar. Llaneamos un poco por este camino que enseguida marca una fuerte curva a la izquierda para dar paso a otra senda que surge por su

Atravesando la valla

derecha. Esta senda, también empinada, se dirige hacia una valla metálica que tendremos que atravesar por un paso elevado. Cruzamos la verja y continuamos por un camino, un poco más amplio, hacia la derecha. Llaneamos entre pinos para encontrarnos poco después este camino cortado por árboles caídos. No importa: hacia la izquierda sube una senda estrecha pero bien

Hacia el paso elevado

marcada que bordea el monte Kiputxeta por su cara este.

La senda nos llevará enseguida al collado de Kiputxeta, desde el cual giramos hacia la derecha visualizando el último tramo hacia el Gallarraga. Se divisa la cara sur del monte, imponiendo su ascensión con una gran pendiente que, a algunos de nosotros, nos impone. Pero solo a uno o dos porque el resto enfila hacia arriba desafiando las leyes de la gravedad.

Poco a poco, unos antes y otros después, vamos ascendiendo por esta loma y llegamos al buzón. Un buzón colocado por el grupo alpino Gallarraga de Sodupe.

Nuestro montañero Jack, gran conocedor de montes, me explica con gran detalle la gran cantidad de montes que se visualizan. Mi memoria no retiene muchos pero, desafiando al viento que hace, apunto lo siguiente: hacia el este está el Mugarra, Anboto y Unzeta; hacia el oeste se encuentran el Cerredo y el Eretza; en el sur, la Sierra Salvada; y al norte se puede contemplar el mar Cantábrico y la imponente y nueva edificación “torre de Iberdrola”.

Loma sur del Gallarraga

Mientras nos encontramos en la cima también podemos contemplar los buitres sobrevolando debajo de nosotros buscando comida. No les vamos a dar ni las sobras ya que nos las hemos ganado para nosotros solos. Así que, tras el tentempié de rigor, decidimos movernos y volver al collado de Kiputxeta por otro camino, dando un pequeño rodeo ya que la ruta se nos había quedado corta.

De pronto se oyen una voz que grita: “mi mochila”. La mochila se había caído monte abajo y su dueña decía: “dejadla, dejadla”, pero cuatro alegres montañeros comienzan a descender por la cara norte del Gallarraga en busca de la mochila perdida y hallada.

Una vez reunido el grupo y la mochila perdida, volvemos sobre nuestros pasos abandonando la idea de regresar por el otro camino ya que,  hacia donde nos disponíamos a ir antes del “accidente” de la mochila, se visualizan unas nubes negras y con ganas de descargar.

Así pues, bajamos al collado de Kiputxeta y desde aquí subimos al monte del mismo nombre siguiendo la senda que nos trae del Gallarraga hacía el sur. Son, apenas unos 100 metros los que separan el collado de su monte.

Nos hacemos una foto de grupo y volvemos al collado para coger la senda que nos había traído al mismo. Vamos ligeritos porque la lluvia que nos amenazaba hacía un rato ahora parece que se intensifica.

En el Kiputxeta

Llegamos a los coches y uno de nuestros compañeros nos lleva a comer a la ermita de San Román, la cual se encuentra muy cerca y se accede a ella volviendo a la A-3632 dirección Llodio , en una desviación que se encuentra en la primera subida, hacia la izquierda.

Comemos, charlamos, hacemos planes de futuro y nos vamos a tomarnos el cafelito a Areta.

Aún sintiendo que el proponente de la ruta no haya podido acompañarnos, ha sido otro buen domingo.

Gracias, Ana, por surtirnos de fotos, una vez más, para poder ilustrar esta salida.