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SÁBADO, 09 DE MARZO DE 2013

DATOS DE LA RUTA:

ACCESO: Desde el parking de Villafría de San Zadornil.

DESNIVEL POSITIVO: 450m (aprox) 542m si se incluye la subida hasta el mirador de Santa Ana

TIEMPO APROXIMADO: 6:47 h (incluyendo paradas). En nuestro caso estuvimos en total 3:12 andando y 3:35 parados.

DISTANCIA: 14,8 km. Ruta circular desde Villafría de San Zadornil hacia el collado de Santa Ana. Visita al pueblo de Herrán; desfiladero del Río Purón hasta Ribera y vuelta a Villafría

DIFICULTAD: Baja.

DESCRIPCIÓN DEL RECORRIDO REALIZADO:

La ruta del desfiladero del río Purón es una de las más interesantes que se pueden hacer por el parque natural de Valderejo atravesando la frontera de Las Merindades burgalesas y tierras alavesas. Se trata de una ruta muy sencilla para hacer con la familia o amigos que nos permitirá descubrir rincones como el mirador de Santa Ana, desde donde se puede observar todo el valle de Tobalina, detenernos a disfrutar del curso del río Purón o visitar el abandonado pueblo de Ribera.

 

Parking de Villafría de San Zadornil

Parking de Villafría de San Zadornil

 

A pesar de que la ruta clásica para hacer el recorrido suele ser comenzando en Lalastra,  decidimos empezar la ruta desde Villafría de San Zadornil donde un viento helador nos recibe al salir de los coches.

Comenzamos la ruta tomando una senda que sale desde el merendero que está junto al parking en dirección Oeste paralelos al cresterío que une  la cima del Revillallanos y Peña Gobía. Esta senda nos irá introduciendo poco a poco hacia el collado de Santa Ana (km 2.5). Una vez allí, algunos miembros del grupo decidimos subir hasta el mirador de Santa Ana. Son 15 minutos de subida por un estrecho camino salpicado de boj y enebro que salva los 200 metros de desnivel hasta la cima.

El grupo en el Mirador de Santa Ana

El grupo en el Mirador de Santa Ana

 

Vistas desde mirador Santa Ana

Vistas desde mirador Santa Ana

 

Buzón del Mirador de Santa Ana

Buzón del Mirador de Santa Ana

 

 

 

 

 

 

 

El mirador de Santa Ana nos ofrece 360º de vistas de todo el Valle de Tobalina así como gran parte del Valderejo y el cresterío de Vallegrull que alberga una gran colonia de buitres leonados.

Tras descansar unos momentos y observar las espectaculares vistas que ofrece el mirador, comenzamos la bajada por un serpenteante sendero de piedra suelta que desemboca al centro del cañón del río Purón (km 3.5). Durante la bajada ha sido imprescindible la ayuda de dos porteadores para poder bajar el carrito de uno de los integrantes más jóvenes del grupo.

Al final de la bajada, hay un cartel donde indica las dos posibles direcciones a tomar, la de la derecha (en dirección Norte) que nos llevaría hacia Ribera por el desfiladero o la de la izquierda (en dirección Sur) que nos lleva hasta el cercano pueblo de Herrán (km 5).

 

Camino de Herrán

Camino de Herrán

 

Camino de Herrán

Camino de Herrán

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Herrán es quizás, uno de los pueblos más antiguos del Valle de Tobalina.  Una vez allí decidimos descansar en el bar-Torre del pueblo donde el dueño del bar hará de improvisado guía para mostrarnos unas pinturas del siglo XV que adornan las paredes del piso superior de la Torre.

Torre Herran dentro

Torre Herran dentro

 

Torre Herran fuera

Torre Herran fuera

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Dejamos atrás Herrán para volver a adentrarnos de nuevo en el cañón del río Purón. Muy cerca del pueblo de Herrán se encuentra las ruinas de la ermita de San Roque y San Felices bajo un farallón rocoso al otro lado del río. Decidimos comer en el merendero que se encuentra  justo enfrente en los que hay un aterpe para protegernos del frío y poder sentarnos a comer.

Merenderos a las afueras

Merenderos a las afueras

 

Merenderos a las afueras

Merenderos a las afueras

 

Retomamos el camino en dirección Ribera adentrándonos en la parte más espectacular del desfiladero, dejando a nuestra izquierda las cascadas que llevan el agua del deshielo de los últimos meses.

Desfiladero

Desfiladero

 

Desfiladero

Desfiladero

 

 

 

 

 

 

A lo largo de los siguientes 3 km acompañaremos el curso del río zigzagueando a través del desfiladero. Alcanzada la cota del río, el desfiladero se abre en V y nos reciben las campas de Ribera donde aprovechamos para reagruparnos y para retozar un poco en sus campas.

 

Campas de Ribera

Campas de Ribera

 

Campas de Ribera

Campas de Ribera

 

 

Campas de Ribera

Campas de Ribera

 

Una vez en Ribera, sólo hay que tomar el camino indicado en dirección a Villafría. El camino es un falso llano que nos permite observar a nuestra derecha las crestas de la sierra de Árcena. Tras casi 4 km de camino llegamos de nuevo a Villafría, un poco cansados y con ganas de un caldito calentito.

 

Camino Villafría

Camino Villafría

 

Camino Villafría

Camino Villafría

 

Domingo, 10 de febrero de 2013

DATOS DE LA RUTA:

Buzón del Ipizte

Cima del Ipizte

ACCESO: Gantzaga (488 m), barrio perteneciente al ayuntamiento de Aramaio (Araba). Gantzaga se encuentra a 3´3 km de Ibarra, núcleo principal del municipio, al que se llega siguiendo la A-2620. Una vez en Ibarra, debemos tomar una carretera local, la A-4025, la cual se encuentra convenientemente señalizada, y posteriormente tenemos que coger un desvío a la derecha, el cual nos sitúa en la A-4026, que nos conduce directamente a Gantzaga.

DESNIVEL POSITIVO: 568 m.

TIEMPO APROXIMADO: 1h 50 min de ascensión.

DISTANCIA: 6´1 km.

DIFICULTAD: Media.

El Ipizte o Irautxeta (únicas denominaciones para este monte que aparecen recogidas en el diccionario toponímico de Euskaltzaindia) se encuentra situado dentro del pequeño macizo del Arangio, en el límite sureste del Parque Natural de Urkiola. Y aunque, contempladas desde Aramaio, las paredes rocosas de esta preciosa y altiva montaña alavesa parecen murallas desafiantes, amenazadoras e inexpugnables, es posible franquearlas siguiendo una bonita senda que sortea laberintos kársticos y remonta una escarpada cuesta antes de depositarnos en su abrupta cima, la cual se halla separada del legendario Anboto por el amplio collado de Zabalaundi.

Varios son los accesos que conducen al Ipizte: Oleta, Etxaguen y Urkiola son algunos de ellos. Nosotros, sin embargo, hemos optado por emprender nuestra marcha en la pequeña localidad alavesa de Gantzeta, que es también el punto de inicio para acceder a otros conocidos montes de la zona, como el Tellamendi o el Anboto, entre otros.

DESCRIPCIÓN DEL RECORRIDO REALIZADO:

Comenzamos la ruta de hoy en Gantzaga, un pequeño núcleo  rural salpicado de caseríos que se encuentra situado a unos tres kilómetros de Ibarra, en Aramaio (Araba). Desde aquí ya es posible contemplar los espectaculares paredones rocosos que ofrece el Ipizte por su vertiente este.

Iniciando la marcha

Iniciando la marcha

Una vez aparcados los coches junto a la bonita iglesia de San Millán, cogemos una pista asfaltada situada enfrente de la iglesia que asciende dirección norte para desaparecer poco después, al llegar los caseríos Amelburu. Allí continuamos por la pista de tierra que sube a la izquierda y, unos metros después, nos encontramos con otro cruce en el que un cartel de madera nos indica que el Ipizte se encuentra a 1´40 minutos siguiendo la pista de la derecha.

Desvío a la izquierda

Desvío a la izquierda

Poste indicador

Poste indicador

Poco después cruzamos una tosca alambrada y seguimos caminando por la pista hasta que esta desemboca en otra pista forestal que la cruza. Continuamos por la derecha y, a partir de este momento, obviaremos tres desvíos a la izquierda que nos encontraremos después, para seguir en todo momento el vial de la derecha, dirección N-NO, el cual nos conduce, entre pinos y alguna que otra zarza, hasta un bonito refugio, conocido como Kasatxo, levantado en una amplia campa que hoy se encuentra completamente cubierta por un manto inmaculado de nieve.

Refugio "Kasatxo"

Refugio “Kasatxo”

Tras una breve parada que algunos aprovechan para tirar bolas de nieve, reemprendemos la marcha siguiendo el camino de la derecha y, al llegar a la altura de un cercado, continuamos de frente.

Hasta ahora hemos caminado por pistas forestales, pero ha llegado el momento de abandonarlas: cuando la pista comienza a descender ligeramente y nos encontramos con un gran cartel que prohíbe la circulación de vehículos. En este punto comenzamos a remontar una cuesta que pasa junto a un viejo refugio de madera y que nos va poco a poco adentrando en una zona kárstica salpicada de hayas. Y, poco después, cuando comienza la parte más escarpada de la excursión, algunos miembros de Menditxiki, viendo la gran cantidad de nieve acumulada y las rachas de viento frío que de vez en cuando hacen acto de presencia, deciden darse la vuelta. Los demás seguimos hacia adelante, atravesando un pequeño collado en el cordal cimero y remontando una fuerte pendiente de nieve, hasta que conseguimos alcanzar sin contratiempos la cima del Ipizte, coronada por dos buzones: uno viejo y oxidado, y otro más nuevo, colocado allí en junio de 1988 por el San Roke mendizale taldea, según consta la inscripción.

Abandonando la pista

Abandonando la pista

Entrando en zona kárstica

Entrando en zona kárstica

 

 

 

 

 

 

 

 

Foto en el Ipizte 1

Foto en el Ipizte 1

Foto en el Ipizte 2

Foto en el Ipizte 2

Y, tras una breve parada técnica y unas fotos en la cumbre, emprendemos el regreso a Gantzaga siguiendo el mismo camino de subida.

PERFIL DE LA MARCHA REALIZADA:

Ipizte desde Gantzaga

Ipizte desde Gantzaga

 RUTA EN WIKILOC:

 

 

Domingo 23 de septiembre del 2012

DATOS DE LA RUTA:

Buzón Eskutxi

Acceso: Desde la localidad de Añes, perteneciente a ayuntamiento de Ayala (Alava)

Buzón Ungino

 

Desnivel: 700 m

Distancia: 13 km hasta el Eskutxi, 5 km más al Ungino,

Dificultad: Media

Sierra Salvada es un impresionante macizo con una longitud de 10 km y varias son las cimas que componen esta planicie, entre ellos están el Aro, Tologorri, Castro Grande, Diente del Ahorcado o Pico del Fraile, Ungino y el más alto de toda la meseta: el Eskutxi (1.180 m).

Desde la lejanía impresionan sus espectaculares desniveles. Buen número de estos itinerarios eran usados para ascender cuando el medio de transporte habitual eran los carros a yuntas.

Casi todos estos caminos tienen destino en apenas media docena de accesos a la meseta y nosotros cruzaremos por el Portillo del Aro hasta el Eskutxi

Inicio del camino

DESCRIPCIÓN DEL RECORRIDO REALIZADO:

Quedamos en Añes y una vez hemos llegado todos, cogemos los coches y ascendemos 1,2 km, por la pista que va dirección sur.

Giro a la izquierda

Junto a un paso canadiense, en el cual hay una señal de prohibido circular a mas de 20 km/hora, dejamos los coches aparcados y los 27 mendizaleak que hemos acudido hoy, nos preparamos. Cada uno con sus cosas y abundante agua, cruzamos el paso canadiense y, justo después, giramos hacia la derecha por un sendero de tierra evitando así parte de la pista de cemento que sube.

A unos 20m de haber girado, lo volvemos hacer pero, esta vez hacia la izquierda. Así caminamos por un sendero unos metros más, sorteando la abundante vegetación de espinos. En una pequeña elevación del terreno nos topamos con otro camino que cruza y en el que nosotros volvemos a girar a la izquierda. Llaneamos y, cuando el camino parece cerrarse, enfilamos monte a través hacia arriba entre el bosque. Iremos ganando altura, siempre paralelos a la senda que traíamos que nos llevará a la pista principal que viene de Añes.

Monte a través

Reagrupación y seguimos ascendiendo, ahora por un camino mucho más ancho y transitado por bastantes todoterrenos. Esta

Gran roca del Aro

pista se nos antoja un poco dura, digo poco, eh!! que para nosotros creo que ya nada es duro. Ni siquiera para los dos aitas que cargan con sus bebes en la mochila.

Como decía, poco a poco, la ascensión se dificulta por los pequeños repechos que tiene el camino, pero que nosotros vamos sorteando tranquilos y sin prisas. Cuando ya vemos asomar la gran roca del monte Aro a nuestra izquierda, me parece que ya nos quedará poco pero, ¡qué ilusa soy!, aún queda lo peor. Las grandes pendientes siguen asomando y nos dan poca tregua hasta que llegamos al Portillo del Aro. Ya en el portillo hacemos una pequeña parada para descansar y tomar algún alimento que nos ayude a reponer fuerzas.

Cruzando el portillo

Aquí hago también un inciso para contaros que, una vez cruzado el portillo, nos encontraremos un arco-altar en honor a San

Descansando

Vitores. El sacerdote Vitores nació en Cerezo del Río Tirón en el siglo VIII. Coincidiendo con un periodo de represión musulmana, vivió 7 años de eremita en una cueva. Al salir predicó por los pueblos el cristianismo convirtiendo a varios musulmanes a al catolicismo. Esto molestó a los altos cargos musulmanes y fue mandado ejecutar.

San Vitores es representado con la cabeza en sus manos haciendo alusión a su martirio y cuentan que, una vez decapitado, cogió su cabeza y se fue andando al pueblo de Oña. Los verdugos que le decapitaron se convirtieron al cristianismo inmediatamente.

 

San Vitores

Arco-Altar de San Vitores

Después del descanso, seguimos dirección Noreste por un camino bien marcado. A unos 400m abandonamos la pista girando a la izquierda y caminando entre piedras dirección al precipicio de la meseta. No, no nos queremos “accidentar”, lo que queremos es llegar al borde y caminar paralelos al despeñadero para poder disfrutar de las vistas. Con mucho cuidado nos acercamos al precipicio, agachándonos y arrastrándonos para que no nos lleve el fuerte viento que, a partir de ahora, nos va acompañar. Terminadas las contemplaciones del lugar, que son muchas, seguimos hacia el Eskutxi dejando el abismo a nuestra izquierda. Así llegamos al buzón y rápidamente nos hacemos una foto, (el viento sopla con fuerza), para volver a uno de tantas hondonadas que hay en la zona y en una de las cuales se han quedado dos familias que nos esperan para comer.

Cuatro compañeros deciden recorrer los 2,5 km, aprox, que separan el Eskutxi del Ungino por lo que, de momento nos separamos. Ellos hacia el Ungino y

Ojo del Ungino

los demás a comer. Los que van al Ungino podrán disfrutar de las vistas del ojo de este monte. Un gran agujero natural insertado en medio de esa mole de roca. Uno de ellos también se acerca a visitar la famosa cueva del Ungino. No ha podido precisar cuan profunda es, pues no iba preparado para investigarla.

Tras la comida, tres de los componentes del grupo, quieren ir al monte Aro. Sin pensarlo mucho, se ponen a caminar los 2 km, ida y vuelta que separan al Aro de donde estamos.

Mientras, los demás hacemos una buena sobremesa con dulces, cafés y demás viandas. Es qué nos cuidamos muy bien!!!!

Poco a poco van llegando los “desperdigados”, lo que han ido al Ungino y los que han ido al Aro y todos juntos hacemos el camino de regreso hacia los coches.

Volvemos a cruzar el portillo del Aro y, esta vez, recorremos toda la pista de cemento hasta los coches, evitando adent

Cueva

rarnos en el bosque como hemos hecho en la subida. Solo hay un cruce en la carretera, en ese cruce hay que girar a la izquierda para llegar sin problemas a lugar de inicio de la ruta.

En los coches, unos deciden irse a su casa y otros vamos a terminar la jornada en Artzeniaga tomando un refresco.

El viento nos ha azotado en la cima, en la bajada también, nos ha recordado que es fuerte trayéndonos piedrillas, las cuales azotaban nuestras piernas, sin mas protección que la de la piel. Pensábamos que podíamos mojarnos pero hemos tenido suerte y justo cuando estábamos en el bar comenzó a llover con intensidad.

Otro gran día de monte, buen tiempo, buen recorrido, bonito lugar y por supuesto buena compañía.

En la cima del Eskutxi

 

Cima Ungino

Cima del Aro