Rutas por mes

Entradas con la etiqueta ‘Rutas por Burgos’

Domingo, 15 de enero de 2011

DATOS DE LA RUTA:

Buzón del Arando/Santiagomendi

ACCESO: Aparcamiento Dehesa del Agua, situado en el alto del Puerto de Orduña. Para llegar allí desde Bilbao nos dirigimos a la localidad vizcaína de Orduña y continuamos dirección Burgos para comenzar a continuación a subir el puerto de Orduña por la A-2625. Cuando llegamos al alto del puerto, inmediatamente después de un cartel que nos indica que acabamos de entrar en la provincia de Burgos, nos encontramos a la derecha un amplio aparcamiento donde dejar los coches.

DESNIVEL ACUMULADO SUBIENDO: 415 m

TIEMPO APROXIMADO: 2 h 30 min (ida y vuelta)

DISTANCIA: 11´96 km

DIFICULTAD: Fácil

El conocido como “Monumento Natural Monte Santiago”, situado entre la Sierra Salvada o Gorobel y la Sierra de Gibijo, es un espacio natural de 2.537 hectáreas y espectacular belleza que alberga en su interior hermosos hayedos meridionales, impresionantes formaciones kársticas, una fauna y una flora singular e interesantes restos arqueológicos neolíticos y medievales. Y la manera más sencilla de descubrir todas estas maravillas es recorrer la red de senderos de pequeño recorrido que, profusamente balizados, nos regalan pequeñas sorpresas a cada paso (si quieres conocer esta red de senderos de Monte Santiago pincha aquí. Para más información, haz click en este otro enlace).

Nosotros, en esta ocasión, hemos optado por la conocida como “Ruta circular de los usos humanos”, que arranca en el aparcamiento situado en el alto del Puerto de Orduña, se acerca al mirador Esquina de Rubén, situado en la cumbre del monte Arando/Santiagomendi (943 m), para adentrarse a continuación en el hayedo y regalarnos en nuestro caminar la espectacular belleza de los cortados de la sierra Salvada y la impresionante visión del circo de Delika y del mirador del Salto del Nervión, además de otras maravillas del entorno, como antiguas loberas o restos de construcciones altomedievales.

DESCRIPCIÓN DEL RECORRIDO REALIZADO:

Dejamos los coches en el aparcamiento “Dehesa del agua”, situado en el alto del puerto de Orduña, en una fría mañana de invierno en la que los tímidos rayos del sol comienzan a acariciar las curiosas figuras cristalinas que dibuja la escarcha sobre la hierba.

Dejamos el parking atrás

Tras abrigarnos bien y entonar el “cumpleaños feliz” en honor de una de las integrantes del grupo de hoy, comenzamos nuestra andadura tomando un camino herboso salpicado de piedras que arranca detrás del aparcamiento, al otro lado de la carretera. Un gran cartel allí situado nos indica que estamos a punto de iniciar la “Ruta circular de los usos humanos”, la cual, a pesar de sus escasos kilómetros, es la más larga de todas las rutas balizadas del Monumento Natural Monte Santiago.

El camino asciende suavemente por terreno despejado, atraviesa una alambrada y llega hasta un poste indicador que nos informa que la senda de la derecha, que discurre por la PR-BU-47, conduce a la Charca del Cortón, situada a 350 m de este punto. Nosotros, sin embargo, continuamos de frente, por la Senda del Puerto de Orduña (la PR-BU-46), en dirección al mirador Esquina de Rubén, que se encuentra a 1´2 km de allí y que constituye nuestro primer objetivo del día. Mientras tanto, nuestros ojos pueden deleitarse con la vista del Txarlazo y del perfil inconfundible del Tologorri que, similar a la proa de un barco, navega entre las nubes a nuestra izquierda.

Llegamos poco después al Mirador Esquina de Rubén, una plataforma suspendida en el aire con impresionantes vistas a los cortados de la siempre bella sierra Salvada. A la izquierda del mirador se encuentra el buzón del Arando (940 m), colocado allí por el G.M. Enara, y en cuya inscripción reza lo siguiente: “Buzón dedicado a todas las niñas y niños montañeros”. Y allí, en en medio de este paraje grandioso, las niñas y niños montañeros de Menditxiki se sacan una foto acompañados de sus progenitores. A partir de ahora este lugar pasará a convertirse en un rincón más de los muchos que hemos ido atesorando inexorablemente en nuestra memoria durante todos estos años en los que la montaña ha ido tejiendo entre nosotros fuertes lazos de amistad y compañerismo.

En el mirador Esquina de Rubén, junto al Arando

Abandonamos el monte Arando para continuar por un camino que avanza a nuestra derecha, dirección este: la Senda del Cortado, que transita por la PR-BU-45 y que se dirige al Mirador del Salto del Nervión, a 1´9 km del mirador Esquina de Rubén. Esta hermosa senda nos adentra en un bonito y sombrío bosque de hayas, pasa junto a una antigua lobera en reconstrucción y serpentea paralela al corte rocoso del cañón de Delika o del Nervión antes de llegar al mirador del Salto del Nervión (824 m).

Lobera en reconstrucción

Salto del Nervión

El Salto del Nervión es un enclave privilegiado desde el que se puede contemplar con todo su esplendor el cañón de Delika y, cuando la meteorología así lo permite, también es posible disfrutar desde allí de la impresionante cascada de casi 300 metros de caída vertical al vacío que protagoniza el río Nervión en este visitado lugar. Desgraciadamente, este es un espectáculo del que solo se puede disfrutar tras una época de abundantes lluvias o copiosas nevadas. Pero este ya sabíamos de antemano que no sería nuestro caso. Y es que esperar contemplar hoy el salto del Nervión después del invierno atípicamente seco que estamos viviendo este año sería cosa de ilusos. No obstante, el poder estar frente al espectacular desfiladero que forma el cañón de Delika bien merece una visita a este lugar, con salto de agua o sin él.

En el Mirador del Salto del Nervión

Tras una parada reglamentaria y alguna que otra foto, continuamos nuestra marcha tomando una ancha pista de tierra y gravilla que avanza a nuestra derecha, dirección suroeste, para posteriormente girar rumbo noroeste y pasar junto a una lobera restaurada en la que se han levantado unas grandes esculturas que representan una escena de una batida en la que dos pastores azuzan a un lobo para conducirlo a una fosa donde será posteriormente abatido.

Nosotros aprovechamos el momento y el lugar para hacer descender con una cuerda a todos los niños hasta el foso donde caían los lobos y sacarles fotos encima una estatua de un lobo que parece llamarles la atención de forma especial.

Lobera de Monte Santiago

En el foso de los lobos

Encima de la estatua de un lobo

Después proseguimos nuestro camino por la pista y llegamos poco después a la Fuente Santiago (830 m), una dolina de hundimiento de gran interés dentro del entorno natural de monte Santiago en la que las aguas subterráneas salen a la luz en forma de manantial. Justo encima de la Fuente Santiago se encuentra un pequeño centro de interpretación conocido como Casa del Monumento y en cuyas inmediaciones hallamos también las ruinas del monasterio de Santiago de Langrériz y de una iglesia de los siglos XI y XII.

Comemos allí, entre las ruinas del monasterio, y posteriormente iniciamos el regreso tomando la Senda Mirador Esquina de Rubén, situada enfrente de la Casa del Monumento, que nos conduce de nuevo a la cima del Arando. Desde allí llegamos de nuevo al aparcamiento del alto de Orduña siguiendo el mismo camino por el que habíamos venido.

Perfil de elevación

DOMINGO, 06 DE JUNIO DE 2010

Ruta entre Desfiladeros

Ruta entre Desfiladeros

Hora y lugar de encuentro: A 11:00 en el puerto de Lunada, situado en Espinosa de los Monteros, pequeña localidad burgalesa a la cual se accede por la BI-636 dirección Burgos

DATOS DE LA RUTA:

Acceso: Desde el Centro de Interpretación “Ojo Guareño” situado en la localidad burgalesa de Quintanilla de Rebollar.

Desnivel: unos 150 m.

Tiempo aproximado: 2h 50´ en total. 11,8 Km

Dificultad: Baja

La aventura:

Tras una hora y media en coche, y después de adentrarnos en la Comunidad Autónoma de Castilla y León, llegamos al puerto de Lunada, con la intención de hacer nuestra primera cima burgalesa (El Pico de la Miel), o ¿será cántabra?.

Subiendo hacía el puerto nos asombramos de la belleza del lugar. Las balconadas de rocas y los pequeños neveros nos hacían presagiar que la ruta iba a ser interesante. ¡Inocentes! No sabíamos que el tiempo no nos iba a dejar disfrutar del paisaje. Dirección al puerto comenzó a aparecer la niebla, la llovizna y el coche nos marcaba pocos grados.

Llegamos, salimos del coche, ¡qué frío!, pero si estamos en junio, casi verano, y ¡sólo hay 8 grados!. Una sensación térmica muy baja.

Puerto Lunada

Puerto Lunada

No podemos hacer la ruta, no se ve nada. Hay que tomar una decisión. ¿Qué hacemos?, ¡nos vamos!, ¿a dónde?, a la estación de esquí de Lunada (está a menos altura). Ya en este lugar nos volvemos a bajar de los coches, otra vez, el frío es el mismo y la visibilidad casi nula. Otra vez a los vehículos dirección Espinosa de los Monteros, a buscar alguna ruta que nos permita caminar un poco y disfrutar de un domingo en la naturaleza.

Mientras bajamos el puerto, la niebla va desapareciendo y nos permite contemplar el paisaje de la zona, con sus montañas de roca elevadas y de las casas de los lugareños, con sus parcelas divididas por muros de piedra bien ordenadas.

En Espinosa buscamos la oficina de Información y Turismo, ¡cerrada! Un menditxikizale ha comprado unos mapas de la zona y le han dicho que a dos o tres kilómetros está el Centro de Interpretación “Ojo Guareña”, y que allí nos podrán orientar.

Centro Interpretación

Centro Interpretación

Centro Ojo Guareña

Centro Ojo Guareña

Volvemos a los coches y cogemos carretera Reinosa (BU-526) para dirigirnos a la pequeña localidad de Quintanilla de Rebollar, dónde se encuentra el Centro de Interpretación. Aquí nos dan varios folletos y después de ver las opciones nos decantamos por una ruta circular entre una de las Siete Conchas que rodean la zona la cual lleva por nombre “Ruta entre Desfiladeros”.

Os contaré que las Siete Conchas es un conjunto de montañas dispuestas en fila de este a oeste y que, como su nombre indica, tienen similitud a una concha.

Descripción del recorrido realizado:

Comenzamos a caminar desde el centro de interpretación de Ojo Guareña. Al lado del cartel informativo, que describe las tres rutas que parten de allí, hay tres escalones de tierra que nos conduce a un camino bien marcado con balizas de madera, en las cuales hay pintadas rallas amarillas y blancas. La ruta es la PRC-40.

Iniciando el camino

Iniciando el camino

Vista al frente

Vista al frente

Vemos a nuestra derecha el edificio del centro de interpretación, el cual vamos dejando atrás para encontrarnos con una casa que también dejaremos a nuestra derecha. Llegamos a la carretera del pueblo y giramos a la izquierda, atravesando un pequeño puente. Continuamos unos 100 metros por esta carretera y después de pasar un cartel que nos indica el lugar dónde se encuentra la estación de FEVE, topamos con un cruce de caminos. A la izquierda hay un cartel indicador que nos dice que tenemos que coger la desviación de la derecha, siguiendo, siempre las marcas amarillas y blancas que nos encontraremos en todo el recorrido.

Continuamos y después de unos 700 m tenemos que cruzar una carretera comarcal, con mucho cuidado porque hay tráfico, y seguimos la senda que está enfrente.

Con cuidado

Con cuidado

¿Qué es?

¿Qué es?

Un sherpa

Un sherpa


Cuando llegamos a la bifurcación dónde el recorrido ya es completamente circular, giramos a la izquierda en vez de a la derecha como nos indican los postes. Hemos decidido que vamos a hacer la ruta al revés. ¡Es qué somos así!

El primer tramo es de pista, por el cual caminamos durante un kilómetro. Nos adentramos en un sendero a la derecha dejando la pista que traíamos y comenzamos a caminar entre un bosque de encinas hasta que llegamos al pueblo de Hornillolatorre. Al salir de la senda nos encontramos con la iglesia de Santa Marina y después de hacer las fotos de rigor seguimos nuestro camino. Por lo tanto, dejamos la iglesia atrás y caminamos entre casas por una calle que baja hacia la derecha para luego volver a un sendero de tierra que pasa junto al cementerio del pueblo. Seguimos caminando y llegamos al Desfiladero de la Hoz (el punto más alto de la ruta) y, como ya es hora de comer, disponemos nuestras “viandas” para darnos un merecido descanso y llenar nuestros estómagos. Escuchamos el canto de lo que suponemos es un búho o un cuco, que junto con colirojo tizón y la lavandera cascadeña, componen la fauna de la zona. Después de comer, tres aguerridos montañeros deciden que van a ir a la cima de la concha y se adentran por un camino, a la derecha, en el pequeño bosque de sauces, chopos y zarzas. Mientras tanto, las aguerridas montañeras cuidan de los retoños y se disponen a seguir la ruta marcada.

Subiendo el desfiladero

Subiendo el desfiladero

Arriba, en el desfiladero

Arriba, en el desfiladero

Desfiladero de la Hoz

Desfiladero de la Hoz

Mientras bajamos nos entretenemos con los animales de la zona: hormigas grandes y pequeñas, arañas, orugas… y también hacemos flautas. Nuestros chicos, que nos esperan en el pueblo de Cornejo, deciden que van a ir a buscar los coches. Nos tomamos el café de rigor y esperamos a que nos vengan a recoger, porque se ha hecho muy tarde y aún nos quedan 4 km de vuelta. Y ya todos juntos vamos a Espinosa de los Monteros y nos comemos ricas pastas que algunos “golosos” deciden comprar.

Buscando el camino

Buscando el camino

Vista de pájaro

Vista de pájaro

La concha

La concha

No hemos hecho el Pico de la Miel, pero está ahí, cualquier otro día lo intentamos. De todos modos, hemos hecho una ruta muy bonita y la zona merece la pena. Hay muchos lugares por descubrir.

La ruta

La ruta

Folletos informativos (para ampliarlos, haced click con el botón derecho del ratón, pinchad en “abrir imagen en una ventana nueva” y a continuación haced click sobre la imagen):