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DOMINGO 29 MAYO DE 2016

Hoy, día 29 de mayo, nuestro objetivo es ascender a Txolope y Solaiera, dos cumbres de poco más de mil metros en Sierra Sálvada (Garobel), así que dejamos los coches junto al Santuario de la Antigua, en Orduña, y tiramos cuesta arriba. Al fondo, a la izquierda, se encuentra el Txarlazo.  Nuestro destino está a la derecha y hacia allá vamos.

 

Subiendo por una pista que zigzaguea a través del  bonito hayedo, dejamos atrás la ciudad de Orduña.

En el camino de subida nos topamos con dos bifurcaciones.  En ambas tomamos por la izquierda hasta llegar a la fuente de Goldetxo, bajo el portillo del mismo nombre.

Tras pasar el portillo de Goldetxo, que une el valle de Aiara con la Meseta y las tierras de Burgos, giramos a la derecha. El camino está balizado con marcas amarillas y blancas y no hay pérdida. Además, hoy el día está claro, al menos en esta zona.

Ascendemos ladera arriba y dejamos atrás la Virgen del Txarlazo.

Y así llegamos a la cima del Txolope, con sus tres buzones.

Buzón más antiguo y singular del Txolope a la izquierda y curioso cohete con Belén incluido a la derecha.

 

 

 

 

 

Gaurko taldearen argazkia

Gaurko taldearen argazkia

 

Nuestro próximo objetivo: el Solaiera.

 

Solaierako buzoi bitxia

Solaierako buzoi bitxia

 

 

Mendebaldeko ikuspegia

Mendebaldeko ikuspegia

 

Menditxikitarrok, gailurrean

Menditxikitarrok, gailurrean

Y, tras dejar el Solaiera y el Txolope atrás, descendemos hacia el inicio del sendero, donde, dada la hora, toca comer y, alguno, echar la siesta.

Maldan behera

Maldan behera

Y tras el papeo, toca volver por el mismo sitio, siempre atractivo en cualquier época del año.

Goldetxo ataka, beti ikusgarri

Goldetxo ataka, beti ikusgarri

Así, poco a poco vamos bajando bajo la mirada de la montaña ascendida en el día de hoy.

Ikusi arte

Ikusi arte

Y, al igual que en la subida, gozamos con el verdor primaveral en este final del mes de mayo en el que, salvo unas gotas que nos han caído durante la bajada, hemos disfrutado de buen tiempo y de unas hermosas vistas, hemos oído cantar al cuco y nos lo hemos pasado de primera en esta bonita zona natural de la sierra de Garobel.

Berdetasuna ageri une oro

DOMINGO 22 DE MAYO DE 2016

Domeka honetan igoera klasiko bat egin dugu; Ereñozar Santimamiñetik eta aldi berean erabat ezezeguna den tontor bat egiteko aprobetxatu dugu: Igartua. Tontor benetan harrigarria. Amaitzeko Bolunzuloko hobia bisitatu dugu. Hau ere, zalantzarik gabe,  leku magikoa izanik.

Beraz, Santimamiñeko aparkalekuan elkartu gara eta kobazulo ospetsuraino igo gara. Hantxe bertan hasten da Ereñozarrera eramango gaituen igoera zoragarria. Kontuz,  zoragarria bai baina  gaitza eta exigentea ere bai, batez ere gure txikientzako. Gainera lokatza, ez dut esango, baina lurra bustita eta labankorra zegoen, beraz, kontu handiz igo behar izan gara.

Ez da arazorik egon, menditxikiko umeek, beste behin,  benetako mendizaleak direla baieztatu dute. Ah¡ eta euripean.

Euritako erropa ezin kendu izerditan blai heldu gara  Baina Ereñozarrek ez gaitu hutsik egin , betiko lez  merezi izan du. Igoera disfrutatu ondoren eskeini dizkigun bista paregabeak  ere gozatzeko aukera izan dugu.

San Miguel Baselizaren kanpaia ere ezin dugu ahaztu. Beti bezala, umeen jostailu bihurtu da eta eguneko  lehenengo jolasune izan dute.

Este domingo hemos hecho una subida clásica; Ereñozar desde Santimamiñe y al mismo tiempo hemos aprovechado para hacer una cima totalmente desconocida: Igartua. Cima de verdad sorprendente. Para terminar hemos visitado el sumidero de Bolunzulo siendo este también sin duda un sitio mágico.

Así que, nos hemos juntado en el aparcamiento de Santimamiñe y hemos subido hasta la famosa cueva. Allí mismo comienza la bonita subida que nos llevara a Ereñozar. Cuidado¡ bonita sí, pero difícil y exigente también, sobre todo para nuestros/as pequeños/as. Además, no voy a decir que había barro, pero el suelo estaba mojado y resbaladizo, por lo tanto, hemos tenido que subir con mucho cuidado.

No ha habido problemas, las niñas/os de menditxiki, una vez más, han demostrado que son verdaderas/os  montañeras/os. AH y bajo la lluvia.

Sin poder quitarnos la ropa de agua hemos llegado con una sudada tremenda pero Ereñozar no nos ha fallado, como siempre ha merecido la pena, después de disfrutar la subida hemos tenido también oportunidad de disfrutar las vistas inigualables que nos ha ofrecido.

No podemos olvidar tampoco a la campana de la ermita de San Miguel. Como siempre se ha convertido en juguete para las niñas/os y han tenido el primer momento para el juego del día.


Ereñozarren zerbait jan eta edan eta eguneko bigarren tontorrerantza abiatu gara. Igartua du izena eta benetan harrigarria da. Beraz, Ereñorantz doan bideari  lasai-lasai ekin diogu baina kontu handiz, bidezidorra oso labankorra dagoelako.  Pistara heltzen denean  eskumara hartu behar da eta bide estu baina ondo markatuta dagoen batetik jarraitu. Pinu artean sigi-saga egiten duen bidexka da. berde-berde  dago dena, ikaragarri polita, Udaberrian gaudela nabarmena da.

 Gutxi gora behera,  Kilometro bi eginda, apenas ikusten den bide bat eskumara hartu behar da eta Igartuako igoerari ekiten diogu. Azken metroak  politenak dira. Politenak eta saienak ere. kantauriar artaditik tontorreko lapiazera heltzen gara eta han buzoia topatzea besterik ez da egin behar. Kontuz ibili behar da baina  ez da zaila. Behin Buzoia topatu argazkiak atera ditugu eta bertan bazkaltzea erabaki dogu.

En Ereñozar comer y beber algo y nos dirigimos a la segunda cima del día. Se llama Igartua y es sorprendente. Así que tomamos tranquilamente el camino que va a Ereño pero con mucho cuidado  porque el camino está muy resbaladizo. Cuando se llega a la pista hay que coger a la derecha y continuar por una senda estrecha pero bien marcada. Es una senda que zigzaguea entre los pinos. Todo está verde-verde, precioso,  la primavera se hace notar.

Más o menos a los dos kilómetros hay que coger un camino a la derecha que apenas se ve y comenzamos la subida a Igartua. Los últimos metros son los más bonitos. Los más bonitos y también los más difíciles. A través del encinar cantábrico llegamos al lapiaz cimero y allí no hay más que encontrar el buzón. Hay que andar con cuidado pero no es difícil. Una vez encontrado el buzón  hemos sacado las fotos y hemos decidido comer allí mismo.

Bazkaldu ostean Igartuaren beste aldera bajatu gara. Ez dago bide markaturik eta pinudi baten barrena, jeitsiera zuzen bat egiten dugu pista bateraino. Hezia pasatzeko lekua topatu eta gero heltzen gara. Orain, Omara doan bidezidorraraino oso  lokaztuta dagoen pista batetik joan behar dugu. Bidezidorra behin topatuz gero ez dago galtzerik. Nahiko  itxia dago baina oraindik erabilgarri dago.

Omara jaitsita zelai batzuk eta Oma erreka kurutzatu behar dugu errepidera irten baino lehen eta han bidea topatzea apur bat kostatu zaigu baina segituan lortu dugu. Gainera umeek gu agurtzera etorri diren bi asto oso jatorrekin jolasteko aukera izan dute.

Behin errepidean Santimameñera bueltatzea besterik ez zaigu falta. Baina oraindik bidean sorpresa bat gelditzen zaigu. Bolunzuloko hobia. Omaerreka desagertzen den kobazuloa da eta urjauzi benetan zoragarriak daude, Gainera, hemen ere, Udaberriko berdeak bazter guztiak betetzen du. Ohiana tropikalean gaudela ematen du.

Amaitzeko 2 km errepidetik Santimamiñeraiño han zerbait hartu eta etxera. Beste egun zoragarria eta dibertigarria pasatu dugu.

Después de comer. Hemos bajado al otro lado de Igartua. No hay un camino marcado y atravesando un pinar hacemos una  directa hasta una pista. Después de encontrar un sitio para cruzar la valla llegamos. Ahora hasta la senda que va a Oma tenemos que ir por una pista que está muy embarrada. Una vez encontramos la senda no hay perdida. Esta bastante cerrada pero todavía es transitable.

Una vez hemos bajado  a Oma tenemos que cruzar unos prados y el rio Oma antes de salir a la carretera y allí nos cuesta un poco encontrar el camino pero enseguida lo conseguimos. Además las/os niñas/os tienen ocasión de jugar con dos burros bastante simpáticos que nos han venido a saludar.

Ya en la carretera ya no falta más que volver a Santimamiñe. Pero todavía nos queda una sorpresa. El sumidero de Bolunzulo. Es la cueva donde desaparece el rio Oma y hay unas cascadas espectaculares. Además, aquí también, El verde de la primavera inunda todas las esquinas. Parece que estamos en la selva tropical.

Para terminar 2 km por la carretera hasta Santimamiñe. Tomamos algo allí y a casa. Hemos pasado otro dia maravilloso y divertido.

 

foto 15

Domingo 15 de mayo de 2016

Hoy, día 15 de mayo, nos desplazamos hasta la localidad de Labastida, en la Rioja alavesa. Según salimos de la gasolinera de Arrigorriaga, hace acto de presencia la lluvia y la niebla, que nos acompañarán hasta prácticamente el paso de Subijana. A partir de aquí, el cielo aclara algo, aunque no las tenemos todas con nosotros pues las cimas de los montes están cubiertas. Así las cosas, llegamos al área recreativa de San Ginés, desde donde iniciamos la ascensión. Desde aquí, los días despejados se ven las peñas cimeras del Toloño, pero hoy no se ve ni papa, al menos de momento. Aun así decidimos emprender la subida con la intención de decidir sobre la marcha. Y dicho y hecho. Cogemos, de los dos senderos que parten del aparcamiento, el de la derecha, y echamos a andar.

Aurrera, ba

Aurrera, ba

El camino, jalonado de arbustos y arbolado mediterráneos, discurre bien marcado ladera arriba.

Aldatz gora

Aldatz gora

Tras atajar por senderos providencialmente señalizados, llegamos a una trifurcación presidida por una gran piedra, desde donde ya seguimos por la pista, que comienza a empinarse de forma considerable. La lluvia ha hecho acto de presencia y la niebla está cada vez más cerca.

Paso a paso llegamos hasta las ruinas del humilladero para, desde aquí, torcer a la izquierda hacia el Santuario de Nuestra Señora de los Ángeles, prácticamente derruido y al que conviene no acercarse demasiado. Su aspecto es un tanto fantasmagórico.

Hace tiempo que caminamos entre la niebla. Hasta ahora el sendero era nítido y estaba bien marcado, pero a partir de aquí la niebla está cerrada y no sabemos por dónde continuar.

Toloño, non zaude?

Así que, a resguardo del viento y del frío, nos tomamos un tentempié mientras dos valientes del grupo se aventuran con un gps en busca de la cumbre. Parece mentira que estemos a mediados de mayo.

Toloño, non zaude?

Y la verdad es que el resultado no puede ser mejor: en unos veinte minutos están de vuelta y,  además, para entonces se ha abierto una ventana en la niebla que nos permite ver unas piedras marcadas de verde y a continuación un sendero que asciende entre las rocas. Y aunque ya creíamos que hoy no se haría cumbre, tiramos de frente y enfilamos el último tramo. La niebla da paso a las primeras vistas del día. Parece que al final hemos tenido suerte.

 

En unos minutos ya tenemos la cumbre al alcance de la mano.

Horra hor geure gaurko helmuga

Los dos buzones de la cima del Toloño. Como dato curioso, bajo la cima hay una placa en homenaje a un tipo que lo ascendió en más de 2500 ocasiones. Está claro que le motivaba esta montaña.

 

 

Si al sur vemos la tierra del vino, al norte nos aparecen los característicos hayedos, y es que la sierra de Toloño hace de muga entre el clima atlántico y el clima mediterráneo.

 

 

 

 

Bai ikuspegi ederra!

 

Taldea tontorrean

 

Tras disfrutar de la panorámica, que a pesar de no ser completa no nos la esperábamos media hora antes, toca descender. Al fondo, la Peña del Castillo. A su derecha se ve la Peña las Doce o Peña Mediodía, porque dicen que a partir de esta franja horaria da el sol de plano. Esta cima también es conocida como el Falso Toloño. De hecho tiene un buzón donde pone “Toloño”, aunque no es la cima principal. Sin embargo, bien merece una visita. Otra vez será.

Arkaitza eta zelaiak nagusi Toloñoko gainaldean

A la altura del Santuario, el paisaje no tiene ya nada que ver con el de la subida. La niebla ha despejado y tanto los restos del templo como la Peña del Castillo se ven con nitidez.

Y allí detrás dejamos el sendero que nos condujo a la cima.

Ya en la bajada, apreciamos a nuestra derecha estas curiosas formaciones rocosas.

 

Y así llegamos al aparcamiento, no sin antes apreciar la vista de la montaña que por la mañana nos ocultó la niebla. En resumen, hemos tenido suerte. De hecho, durante la subida nos  topamos con varios grupos que se habían dado la vuelta por culpa de la niebla y el frío. Pero estaba claro que hoy el destino de Menditxiki era hacer cumbre y, al parecer, el Toloño lo comprendió e invitó a la niebla a hacerse a un lado.

Agur, Toloño, hurrengorarte!