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JUEVES, 4 DE AGOSTO DE 2011

DATOS DE LA RUTA:

Cima del Casco de Marboré

ACCESO: parking del col de Tentes (2.210 m), situado a unos 11 km del pueblo de Gavarnie, en los Altos Pirineos franceses. Para llegar al col de Tentes hay que dirigirse a Gavarnie y, justo antes de entrar en el pueblo, debemos  tomar la carretera de la derecha (D-923). Poco después nos encontramos con una bifurcación y cogemos la desviación de la izquierda, la cual nos conduce a la estación de esquí de Gavarnie y, de ahí, al col de Tentes, donde disponemos de un amplio aparcamiento donde dejar los coches.

DESNIVEL POSITIVO: unos 1.030 m.

TIEMPO APROXIMADO: 6 h 15 min  (3 h 30 min de ascensión).

DIFICULTAD: media-alta. Excursión algo larga pero que no presenta  dificultades técnicas en verano y con ausencia de nieve.

El Casco de Marboré es una muralla calcárea de 3.006 metros que alza su bonita estampa dentro de los límites de uno de los parajes pirenaicos más majestuosos y bellos: el Parque Natural de Ordesa y Monte Perdido, el cual tiene el honor de congregar 22 cimas de más de tres mil metros.

La ascensión a esta montaña de imponente perfil puede acometerse desde Francia (Gavarnie, col de Tentes…) o desde España (pradera de Ordesa, San Nicolás de Bujaruelo, valle de Añisclo, Nerín…), si bien en esta ocasión nosotros hemos optado por partir del col de Tentes. Esta opción, algo más corta que las demás, es la que salva un desnivel menor y permite, además, acceder al Casco de Marboré cruzando la legendaria Brèche de Roland o Brecha de Roldán, un grandioso y espectacular corte natural en la arista rocosa que marca la frontera entre España y Francia.

DESCRIPCIÓN DEL RECORRIDO REALIZADO:

En el col de Tentes

Son las 9:05 de la mañana de un día soleado cuando iniciamos el camino hacia el Casco de Marboré después de dejar los coches convenientemente aparcados en el col de Tentes, a 2.210 m de altitud. Somos un pequeño grupo formado por 6 adultos y 4 valientes niños cuyas edades oscilan entre los 7 y los 12 años.

Desde el col de Tentes nos dirigimos al puerto de Bujaruelo (2.273 m) con paso firme y decidido. Antes era posible realizar este trayecto asfaltado en coche, pero en la actualidad la carretera está cortada a la altura del col de Tentes por desprendimientos de rocas, por lo que no queda más remedio que recorrer los escasos dos kilómetros que separan el col de Tentes del puerto de Bujaruelo a pie.

Un cartel en col de Tentes nos informa que el refugio de la Brecha de Roldán se encuentra a 2 h 15 min de allí, previsión un tanto exagerada ya que poco después, en el puerto de Bujaruelo, un nuevo cartel advierte que el tiempo hasta el citado refugio es de 1 h 30 min, lo cual equivale a decir que desde el col de Tentes al puerto hay 45 minutos andando. Y, ciertamente, para recorrer dos kilómetros por terreno casi llano no se necesitan 45 minutos, a no ser que uno decida ir a tramos a la pata coja.

Después de recorrer la carretera que, a tramos sepultada por las piedras, conduce del col de Tentes a Bujaruelo, tomamos una senda que asciende a la izquierda, dirección este. Ganando altura de forma muy gradual, bordeamos el Gabieto Oriental (3031 m) y el Taillón (3.144 m) por su casi inaccesible cara norte siguiendo los hitos que vamos encontrando por el camino y siguiendo también a la gran cantidad de montañeros que hoy llevan la misma dirección que nosotros. Llegamos así a la base del pico Sarradets, lugar donde la senda por la que caminamos se une a la senda que sube directamente del pueblo de Gavarnie. En este punto comenzamos a remontar (dirección sur) un caudaloso torrente de agua que desciende del glaciar del Taillón y que se encuentra provisto de cadenas en su inicio.

Desvío a la izquierda en el puerto de Bujaruelo

Remontando la torrentera

Vadeamos el torrente y proseguimos en sinuoso ascenso hasta alcanzar el collado de Sarradets, mirador privilegiado desde el que se puede contemplar con todo su esplendor la espectacular muralla rocosa del circo de Gavarnie, declarado en 1977 por la UNESCO Patrimonio Mundial de la Humanidad, y su larguísima cascada, la cual, con sus 422 metros de caída vertical, es la más alta de Europa.

Desde el collado de Sarradets, además, podemos ver con total claridad el refugio de la Brèche de Roland o de Sarradets (2.587 m), adonde llegamos a las 11 de la mañana rodeados de una marabunta de caminantes. Allí aprovechamos para comer algo y reponer fuerzas antes de seguir adelante mientras contemplamos la brecha de Roldán, un enclave maravilloso salpicado de leyenda.

En el refugio de Sarradets

La Brecha de Roldán desde Sarradets

Tras un descanso reparador de aproximadamente 30 minutos, retomamos la marcha caminando en dirección hacia la Brecha. Ascendemos para ello por una morrena siguiendo una senda bien visible que supera una fuerte pendiente antes de llegar a un rellano situado a 2.720 metros de altitud. Desde allí sólo nos resta ascender unos metros para llegar hasta la Brecha, para lo cual debemos cruzar un pequeño glaciar situado a sus pies. Esta mañana la nieve que cubre el glaciar es blanda y no es necesario el uso de crampones, algo que no suele ser habitual el resto del año.

Dejamos el refugio atrás

Cerca de la Brecha

Al otro lado de la Brecha de Roldán

Llegamos a la mítica Brecha de Roldán (2.807 m) a las 12 y tomamos un breve respiro para descansar y empaparnos de su belleza y grandiosidad. Cuenta la leyenda que el célebre Roldán (o Roland, en francés), sobrino del gran Carlomagno y cuyas hazañas han sido narradas en el famoso poema épico francés del siglo XI titulado Chanson de Roland o Cantar de Roldán, después de ser derrotado en la batalla de Roncesvalles se replegó con su ejército a estos parajes recónditos de Pirineos buscando un paso entre las montañas que le permitiera llegar a Francia, su patria. Pero al verse completamente acorralado y a merced de sus perseguidores, decidió, en su último aliento de vida, lanzar al aire su famosa espada Durandarte para evitar que ésta cayera en manos de sus enemigos, provocando así esta gigantesca hendidura pétrea conocida hoy en día con el nombre de Brecha de Roldán. Y, aunque esta leyenda –como tantas otras– sea más fantástica que real, lo cierto es que la Brecha de Roldán, único paso natural entre Francia y España en la zona de Gavarnie, se ha convertido en uno de los lugares más visitados, admirados y fotografiados de los Pirineos.

Paso de los Sarrios

A continuación cruzamos la Brecha de Roldán para situarnos en tierras aragonesas y reanudamos la marcha siguiendo una senda que avanza a nuestra izquierda, dirección este. La senda desciende suavemente bajo la pared sudeste del Casco de Marboré hacia los Sarrios. Cruzamos el paso de los Sarrios, el cual está provisto en su parte final de unas cadenas que permiten progresar sin peligro justo en el momento en el que la senda se estrecha más. Llegamos así, sin ningún contratiempo, al collado de los Sarrios o col des Isards (2.749 m), desde el cual ya son visibles el Casco, a nuestra izquierda, y la Torre de Marboré, a la derecha.

Tramo final de la ascensión

Continuamos por la izquierda progresando por terreno pedregoso cuajado de hitos y ganando altura de forma progresiva hasta alcanzar el Casco de Marboré tras unas fáciles y últimas trepadas de grado I. Son las 13:45, luce el sol y las vistas son espectaculares: a un lado, el Taillón; al fondo, el grandioso macizo del Vignemale y su resplandeciente glaciar; al otro lado, el Monte Perdido, el Cilindro, la Torre… Y de frente, el cercano Pico Descargador con sus curiosas curvas de nivel naturales.

En la cumbre del Casco de Marboré

Comemos en la cima del Casco y regresamos al col de Tentes siguiendo el mismo camino por el que habíamos venido tras pasar una agradable jornada montañera.

Marmota de Pirineos

Tras la inolvidable experiencia vivida durante el recorrido que realizamos por Pirineos el pasado verano con nuestros hijos (http://menditxiki.org/archives/2611), este año hemos decidido visitar de nuevo este entorno maravilloso y llevar a cabo una travesía de seis días con los niños, pasando noche en cuatro refugios distintos: Ilhéou, Wallon, Oulettes de Gaube y Bayssellance. Y hemos completado dicho recorrido con la ascensión a cinco tresmiles, situados todos ellos en el espectacular macizo del Vignemale: el Petit Vignemale (3.032 m), el pico del Clot de la Hount (3.289 m), el Cerbillona (3.247 m), el Pico Central (3.235 m) y, naturalmente, el gran coloso del Pirineo francés: el Vignemale (3.299 m).

En esta ocasión, por lo tanto, la travesía ha discurrido íntegramente dentro de los límites del Parque Nacional de los Pirineos, un enclave de fascinante belleza esculpido a lo largo de siglos que nos permite descubrir a cada paso paisajes fabulosos, enigmáticos lagos de profundas aguas cristalinas, torrentes espectaculares y cascadas vertiginosas, rodeados siempre de una flora de excepcional riqueza, así como de una fauna peculiar, dentro de la cual destaca la simpática marmota, tan presente y tan visible en estos parajes pirenaicos.

1ª ETAPA: jueves, 28 de julio de 2011

Parking de Cambasque (1.341 m) – Refugio Ilhéou (1.988 m)

A punto de iniciar la travesía

DATOS DE LA RUTA:

Desnivel positivo: 588 m.

Desnivel negativo: 64 m.

Tiempo aproximado: 2 h 15 min de ascensión.

Dificultad: fácil.

DESCRIPCIÓN DEL RECORRIDO REALIZADO:

En este primer día de la aventura por Pirineos que estamos a punto de emprender nuestro punto de encuentro es el parking de Cambasque, al que se accede desde el precioso pueblo de Cauterets, siguiendo para ello la misma carretera que conduce a Pont d´Espagne. Allí se reúnen muchas ilusiones protagonizadas por 19 personas: 10 adultos y 9 niños con edades comprendidas entre los 7 y los 12 años. Ha llegado el momento de iniciar nuestro periplo por Pirineos, tan largamente esperado.

Son las 14:00 horas y un cartel situado en uno de los extremos del parking de Cambasque nos indica que el refugio de Ilhéou se encuentra a 2 h 15 min. Así que nos ponemos en marcha dirección suroeste siguiendo la GR- 10 por un sendero de hierba que serpentea entre los prados y desemboca en una pista de tierra y piedra suelta que avanza hacia el valle siguiendo el gave d´Ilhéou.

Comenzando la marcha

Remontando el valle

Cruzamos el río Ilhéou por un puente hecho con tablones de madera para situarnos en su orilla izquierda. La pista sigue ascendiendo a medida que remontamos el torrente de agua y, al llegar a las proximidades de un resalte (escale d´Ilhéou) del que se descuelga la bonita cascada de Ilhéou, el camino describe un fuerte giro a la izquierda para dejar atrás el río. El sendero va describiendo amplias lazadas que suavizan una pendiente que se va endureciendo de forma cada vez más acusada.

Un poco más adelante tomamos una desviación a la izquierda, señalizada con un hito y marcas rojas y blancas, la cual nos deposita en un rellano desde el cual ya es visible a lo lejos el refugio de Ilhéou.

Ascendiendo

Descanso

Tras un breve descanso continuamos adelante siguiendo las marcas rojas y blancas y pasamos junto al lac Noir (Lago Negro), situado a 1896 m de altitud y hoy envuelto en la niebla, antes de alcanzar el lago Azul o lago de Ilhéou, situado a los pies del refugio del mismo nombre. Aprovechamos entonces para darnos un baño en sus cristalinas aguas antes de dirigirnos al refugio, donde nos espera una copiosa cena y una cama donde descansar y aguardar con impaciencia el amanecer del día siguiente.

Junto al lago de Ilhéou

Refugio de Ilhéou

SEGUNDA ETAPA: viernes, 29 de julio de 2011

Refugio de Ilhéou (1.988 m) – Col de la Haugade (2.311 m) – Lagos de l´Embarrat (2.139 m) – Lago de Pourtet (2.420 m) – Lago Nère (2.309 m) – Refugio Wallon (1865 m)

En la parrilla de salida

DATOS DE LA RUTA:

Desnivel positivo: 730 m.

Desnivel negativo: 870 m.

Tiempo aproximado: 4 h 30 min.

Dificultad: media.

DESCRIPCIÓN DEL RECORRIDO REALIZADO:

Comienza el día con una mañana envuelta en una espesa bruma que poco a poco se irá disipando para dar paso a un día luminoso y radiante.

Lago de Ilhéou al amanecer

Empezamos a caminar dirección sur por un sendero que arranca en la orilla izquierda del lago de Ilhéou, vigilados de cerca por las espectaculares paredes de piedra de más de dos mil metros del Gran Barbat, el Pico Arrouy y el pico de Courounalas.

Poco después el sendero se desvía a la izquierda, dirección suroeste, para ascender por terreno pedregoso describiendo amplias zetas que permiten sortear con más comodidad la gran pendiente que nos separa del collado de la Haugade.

Tras una prolongada ascensión alcanzamos un rellano herboso anterior al collado que nos permite descansar y disfrutar unos minutos de todo el espectacular entorno que nos rodea por los cuatro costados.

Nos ponemos de nuevo en marcha para continuar ascendiendo por la derecha, dirección sur, siguiendo una senda que nos deposita poco después en el Col de la Haugade, a 2.311 m de altitud. Magníficas vistas del macizo del Vignemale que visitaríamos unos días después.

Hacia el col de la Haugade

Col de la Haugade

Ahora nos toca descender ligeramente tomando una senda situada a la derecha del collado, la cual nos conduce en poco tiempo a una bifurcación. Tomamos allí el sendero de la derecha, que asciende durante unos metros para volver a continuación a descender hasta enlazar con el camino que viene de Wallon. Torcemos a la derecha y continuamos avanzando dejando el lago inferior de l´Embarrat (2.078 m) a nuestra izquierda. Después descendemos hasta el lago superior de l´Embarrat (2.139 m), donde tomamos un nuevo respiro antes de emprender una nueva ascensión que a más de uno se le hace interminable. La senda que tomamos ahora discurre paralela a la orilla izquierda del lago y remonta un torrente de agua describiendo amplios zigzags para depositarnos en el lago de Pourtet (2.420 m), donde nos tomamos un baño de lo más refrescante y aprovechamos para comer.

Lago inferior de Embarrat

Lago de Pourtet

Lago superior de Embarrat

Tras este descanso reparador iniciamos de nuevo la marcha tomando una senda que discurre por la orilla izquierda del lago de Pourtet (2.420 m) y bordea el lago Nère (2.309 m) antes de comenzar a descender. Desde arriba podemos contemplar, encajonado en el valle, el refugio de Marcadau o refugio Wallon (1865 m), el cual debe su nombre al célebre pirineísta Edouard Wallon (1821-1895), quien contribuyó a cartografiar los Pirineos occidentales.

Tras un prolongado y agradable descenso llegamos sin contratiempos a Wallon después de pasar junto a la pequeña capilla de Marcadau, situada a unos centenares de metros del refugio.

Capilla de Marcadau

Refugio Wallon

TERCERA ETAPA: sábado, 30 de julio de 2011

1º opción: Refugio Wallon o Marcadau (1.865 m) – Pont d´Espagne (1.520 m) – Lago de Gaube (1.725 m) – Refugio de Oulettes de Gaube (2.150 m)
DATOS DE LA RUTA:

Desnivel positivo: unos 450 m.

Desnivel negativo: unos 340 m.

Tiempo aproximado: 4 h.

Dificultad: media-baja.

2º opción: Refugio Wallon o Marcadau (1.865 m) – Collado de Arratille (2.247 m) –Puerto de los Mulos (2.591 m) – Refugio de Oulettes de Gaube (2.150 m)
DATOS DE LA RUTA:

Desnivel positivo: 876 m.

Desnivel negativo: 644 m.

Tiempo aproximado: 5 h.

Dificultad: media-alta.

DESCRIPCIÓN DEL RECORRIDO REALIZADO:

Saliendo del refugio

Hoy cuatro miembros de la expedición de Menditxiki, dos adultos y dos niños, regresan a su hogar tras descender del refugio Wallon a Pont d´Espagne, mientras que este mismo día y en el mismo punto tenemos ocho nuevas incorporaciones al grupo: cinco adultos y tres niños para los que hoy empieza su aventura por Pirineos.

Salimos todos muy temprano del refugio Wallon por un camino que se inicia a la izquierda del refugio, el cual, unos quince minutos después, pasa junto a un cartel situado al lado de un puente de madera. En este lugar cuatro miembros del grupo nos abandonan para cruzar al otro lado del río en dirección al col des Mulets o puerto de los Mulos, situado, según el cartel antes mencionado, a 3 h 30 min de este punto. Ellos seguirán la HRP (Haute Randonnée Pyrénéenne), para ascender al col d´Arratille (2.247 m) y al col des Mulets (2.591 m) antes de descender de nuevo hasta el refugio de Oulettes de Gaube.

Descenso hacia Pont d´Espagne

El resto del grupo, mientras tanto, descendemos desde Wallon a Pont d´Espagne por el valle de Marcadau siguiendo un camino profusamente señalizado y ampliamente concurrido que no ofrece pérdida alguna. Dicho camino, que sigue el cauce del río, conduce sin contratiempos a Pont d´Espagne tras atravesar parajes inolvidables salpicados de cascadas y arroyos de montaña. Allí, junto al restaurante situado en su entrada, esperamos a los que hoy se reincorporan al grupo y, ya juntos, nos dirigimos al telesilla que nos llevará al lago de Gaube. También es posible llegar este lago de origen glaciar desde Pont d´Espagne tras una caminata de aproximadamente 1 hora de duración por una senda que serpentea a través del bosque siguiendo el trazado del telesilla. Pero este recorrido, en nuestro caso, lo dejamos para otra ocasión.

Tras un corto viaje en telesilla llegamos a una explanada donde un cartel nos indica que el lago color turquesa de Gaube se encuentra a 15 min y el refugio de Oulettes de Gaube a 1 h 45 min. Seguimos la dirección indicada por el cartel avanzando por una ancha pista de gravilla que nos deposita en el lago de Gaube.

A continuación bordeamos el lago dejándolo a nuestra izquierda y, siguiendo un sendero de montaña (la GR 10) que remonta el gave de Oulettes y pasa junto a impresionantes cascadas, llegamos al refugio, lugar donde nos esperan los que se han dirigido allí pasando por el col de Mulets.

El lago de Gaube a nuestra espalda

Refugio Oulettes de Gaube

Desde este enclave privilegiado podemos contemplar más de cerca las paredes verticales del grandioso y espectacular Vignemale y el resplandeciente glaciar de Oulettes precipitándose por la impresionante cara norte de este coloso de los Pirineos. Es casi imposible contemplar desde aquí el Vignemale con toda su grandiosidad y no desear ascenderlo al menos una vez en la vida.

El Vignemale desde el Oulettes de Gaube

4ª ETAPA: domingo, 31 de julio de 2011

Refugio de Oulettes de Gaube (2.150 m) – Collado de Hourquette d´Ossoue (2.734 m) – Petit Vignemale (3.032 m) – Refugio Bayssellance (2.650 m)
DATOS DE LA RUTA:

Desnivel positivo: 882 m.

Desnivel negativo: 382 m.

Tiempo aproximado: 4 h 30 min.

Dificultad: media.

DESCRIPCIÓN DEL RECORRIDO REALIZADO:

Saliendo de Oulettes de Gaube

Hoy son unos cuantos los que nos abandonan: dos niños y tres adultos que mañana tienen que trabajar. El deber se impone al placer. Una última foto antes de separarnos: ellos se dirigirán a Pont d´Espagne siguiendo el mismo camino que recorrimos ayer mientras que nosotros nos enfrentaremos en los dos días que nos quedan al espectacular macizo del Vignemale.

Remontando la ladera

Con este firme propósito cogemos un sendero bien visible que arranca a la izquierda del refugio y que avanza, dirección este, por terreno pedregoso y empinado. Pasamos junto a un cartel situado en una bifurcación, el cual nos indica que la senda de la izquierda conduce al col d´Arraillé en 0 h y 30 min y al lac d´Estom en 3 h, mientras que la senda de la derecha, que es la que seguimos, nos conduce al collado Hourquette d´Ossoue en 1 h 30 min. Estamos ya a los pies del Petit Vignemale, que se alza a nuestra derecha.

Y mientras dos adultos y un niño deciden quedarse en el collado esperándonos, los demás comenzamos la ascensión por ladera norte del Petit Vignemale (3032 m), al que llegamos en algo menos de una hora. Somos 15 los miembros de Menditxiki que han hollado hoy esta conocida cima pirenaica: ocho adultos y siete niños cuyas edades oscilan entre los 7 y los 12 años. Y todo hay que decirlo: no han sido los únicos niños que hoy hemos visto subir y bajar por esta ladera salpicada de piedras, lo cual no les resta absolutamente ningún mérito. De hecho, muchos eran los montañeros que nos preguntaban, entre sorprendidos y admirados, la edad de los niños mientras ascendíamos hacia la cumbre. Una cumbre desde la cual podemos disfrutar de unas espectaculares vistas del glaciar d´Ossoue, del macizo del Vignemale y de numerosas cumbres del Pirineo.

En la cima del Petit Vignemale

Descendemos de nuevo al collado Hourquette d´Ossoue y desde allí dirigimos nuestros pasos hacia el visible refugio de Bayssellance, adonde llegamos no sin antes darnos un refrescante baño en uno de los lagos que nos encontramos por el camino.

5ª ETAPA: lunes, 1 de agosto de 2011

Refugio de Bayssellance (2.650 m) – Vignemale o Pique Longue (3.299 m) – Pico del Clot de la Hount (3.289 m) – Cerbillona (3.247 m) – Pico Central (3.235 m) – Refugio de Bayssellance (2.650 m)

Hacia el Vignemale

DATOS DE LA RUTA:

Desnivel positivo: 1159 m.

Desnivel negativo: 1210 m.

Tiempo aproximado: unas 8 horas (ida y vuelta).

Dificultad: alta.

DESCRIPCIÓN DEL RECORRIDO REALIZADO:

Hoy es día de nuevas bajas: dos niños y dos adultos volverán desde Bayssellance hasta Pont d´Espagne. Obligaciones laborales de nuevo. Los demás apuramos hasta el último día nuestra estancia en Pirineos.

Y hoy también es día de tresmiles. Así, mientras algunos se quedan cómodamente instalados en el refugio de Bayssellance, los demás salimos a las 7:15 en dirección al Vignemale. Para ello cogemos un sendero situado enfrente del refugio,el cual desciende vertiginosamente, dirección suroeste, hasta llegar a una bifurcación. Continuamos por la derecha ladeando una torrentera hasta llegar en menos de una hora al lecho del glaciar de Ossoue. Una vez allí, una de las integrantes de este pequeño grupo decide darse la vuelta y regresar al refugio. En ello influye decisivamente el hecho de que no lleva crampones. Y no contaré aquí la odisea que pasó la pobre, que se perdió camino del refugio hasta que un buen samaritano que se cruzó en su camino la acompañó hasta Bayssellance. Unas seis horas anduvo deambulando sola sin saber dónde se encontraba y a su regreso nos comentó que cuando andaba perdida por esos senderos desconocidos lo que más lamentaba era no haber llevado una cámara para fotografiar tanta belleza. A eso se le llama valor y amor al arte.

Los demás, desconocedores de lo que le depararían las siguientes horas a esta intrépida montañera de Menditxiki, nos ponemos los crampones y nos disponemos a atravesar el glaciar de Ossoue, el segundo más extenso de los Pirineos en cuanto a superficie después del glaciar del Aneto, siguiendo para ello las huellas dejadas por aquellos que han madrugado más que nosotros.

Al inicio del glaciar de Ossoue

Ascendiendo por el glaciar

Trepada final del Vignemale

Ascendemos por pendiente prolongada bordeando la cara sur del Petit Vignemale y del Pitón Carré hasta llegar al plateau o plataforma superior del glaciar y situarnos a los pies del Vignemale. Allí nos quitamos los crampones, dejamos las mochilas, nos ponemos los cascos (hay peligro de caída de piedras) y nos disponemos a emprender la trepada final, una trepada un tanto trabajosa teniendo en cuenta que la roca, aunque presenta buenos agarres, está muy descompuesta.

Y llegamos así al vértice del Gran Vignemale o Pique Longue (3.298 m), el pico más alto de los Pirineos franceses, una montaña de espectacular belleza que es tradición asociar al extravagante y excéntrico conde Henry Russel (1834-1909), quien mandó excavar en sus inmediaciones varias grutas con el firme propósito de pernoctar más cómodamente junto a esta montaña por la que sintió una auténtica obsesión.

En la cima del Vignemale

Bajamos del Vignemale a las 12:15, recogemos nuestros enseres y continuamos caminando por la izquierda dirección oeste hasta el col de Cerbillona (3.210 m). Allí emprendemos un nuevo ascenso caminando por el filo de un cresterío un tanto aéreo situado a nuestra derecha que nos coloca en la cumbre del pico del Clot de la Hount (3.289 m). Y descendemos de nuevo al collado para iniciar una nueva subida al monte que se alza a nuestra izquierda siguiendo para ello una estrecha y pedregosa senda que nos conduce al Cerbillona (3.195 m). Después descendemos por el otro lado hasta el col de Lady Lister (3.200 m), así denominado en honor a la inglesa Anne Sister, quien protagonizó la primera ascensión oficial al Vignemale en agosto de 1838. Desde este collado ascendemos al Pico Central (3.235 m), en cuya cumbre nos recibe un gran mojón de piedras.

Pico del Clot de la Hount

Pico Central

Cerbillona

Y desde allí bajamos al glaciar e iniciamos el regreso hacia el refugio de Bayssellance, adonde llegamos alrededor de las 4 de la tarde. Hoy hemos coronado cuatro tresmiles. Casi nada… Y con niños… Y sin despeinarnos ni nada… Aunque, bien pensado, después de ver esas postales en blanco y negro que venden en las tiendas de souvenirs de los pueblos de los alrededores y en las cuales se puede contemplar a mujeres de principios del siglo pasado ascendiendo estas cumbres nevadas con falda, sombrero y zapatitos de tacón, acaba uno pensando que lo que nosotros hacemos ahora son tonterías de domingueros.

6ª ETAPA: martes, 2 de agosto de 2011

Refugio de Bayssellance (2.650 m) – Refugio Oulettes de Gaube (2.150 m) – Lago de Gaube (1.725 m) – Pont d´Espagne (1.520 m)

Nos vamos de Bayssellance

DATOS DE LA RUTA:

Desnivel positivo: unos 100 m.

Desnivel negativo: unos 1.200 m.

Tiempo aproximado: unas 3 h 30 min hasta el lago de Gaube.

Dificultad: fácil.

DESCRIPCIÓN DEL RECORRIDO REALIZADO:

Hoy es el último día de esta travesía de seis días por Pirineos. Hoy abandonamos el refugio de Bayssellance y su poco apetecible comida para iniciar el regreso a la civilización.

Aproximándonos al lago de Gaube

Salimos del refugio y nos dirigimos, dirección oeste, hacia la Hourquette d´Ossoue (2.734 m), desde donde descendemos de nuevo hasta el refugio Oulettes de Gaube (2.150 m) y de allí al lago de Gaube (1.725 m). Comemos junto al lago y después tomamos de nuevo el telesilla que nos deposita en Pont d´Espagne, en cuyo amplio parking algunos de los nuestros han dejado sus vehículos. Así que, aprovechando las circunstancias, los que tienen allí aparcados sus coches llevan al resto de los conductores al aparcamiento de Cambasque con el propósito de regresar de nuevo para recogernos después a los demás, que esperamos cómodamente tumbados tomando el sol encima de la hierba. Y de allí nos dirigimos todos a un camping situado en el bonito pueblo de Luz Saint Sauveur, donde nos disponemos a apurar estos últimos días de vacaciones veraniegas.

El Vignemale desde el lago de Gaube

Vértice geodésico del Monte Perdido

Vértice geodésico del Monte Perdido

El Monte Perdido, con sus 3.355 metros de altitud,  es la montaña calcárea más elevada de Europa Occidental y la tercera cumbre más alta de los Pirineos.

Ascenderemos a este popular y emblemático monte en dos etapas siguiendo su vía de acceso más habitual: la que parte de la Pradera de Ordesa , atraviesa el inmenso circo de Soaso, llega hasta la famosa cascada Cola de Caballo y, tras pasar por el refugio de Góriz, remonta hasta el diminuto Lago Helado para ascender por la conocida escupidera final que conduce a esta grandiosa y espectacular montaña enclavada en uno de los parajes pirenaicos más majestuosos y bellos: el Parque Natural de Ordesa y Monte Perdido.

1ª etapa: Sábado, 21 de agosto de 2010

Recorrido: Pradera de Ordesa (1.310 m) – Cascada Cola de Caballo (1.850 m) – Refugio de Góriz (2.160 m)

Desnivel positivo: Unos 900 metros.

Tiempo aproximado: 4 h. 30´ (según un panel indicador situado en la Pradera de Ordesa)

Dificultad: Media-alta.

Llegamos a las 12:30 del mediodía a Torla (1.032 m), un precioso y turístico pueblo del alto pirineo aragonés situado a unos 6 km. de la Pradera de Ordesa. En Semana Santa y verano, épocas de máxima afluencia de público al Parque Natural de Ordesa y Monte Perdido, el acceso de vehículos a la Pradera de Ordesa está restringido, razón por la cual los únicos medios de llegar al Valle de Ordesa es a pie o tomando un autobús que cubre el servicio Torla-Pradera de Ordesa-Torla cada cuarto de hora y cuyo precio ida y vuelta es de 4´50 euros por persona. Y esta última es precisamente la opción que elegimos nosotros.

Así que, tras dejar nuestros vehículos convenientemente aparcados en un amplio parking de Torla, cogemos todos nuestros bártulos y esperamos pacientemente durante unos minutos al autobús que poco después nos conducirá a la Pradera de Ordesa, lugar desde donde iniciamos la marcha a pie. Es aproximadamente la una y cuarto de la mañana de un día que ha sido vaticinado como el más caluroso del año. Y, efectivamente, el calor es abrasador, lo cual no ha sido óbice para que sean muchos los aficionados a la montaña y al senderismo que se hayan animado a acercarse por estas latitudes dispuestos a pasar una agradable y soleada jornada de verano en plena naturaleza. Entre ellos, nosotros: un pequeño grupo formado por cinco adultos y tres niñas.

Nuestro primer objetivo es la espectacular cascada conocida con el nombre de Cola de Caballo. El camino que conduce de la Pradera de Ordesa a la Cola de Caballo es un tranquilo paseo de unos 8 kilómetros de longitud y 580 metros desnivel acumulado que, remontando el curso del río Arazas,  discurre entre hayas, pinos y abetos y nos permite disfrutar de bonitos saltos de agua, como la Cascada de Arripas, de la Cueva o del Estrecho, así como del espectacular circo de Soaso.

El camino arranca de la oficina de Información situada en la Pradera de Ordesa. Al lado de la citada oficina nos encontramos con una bifurcación y varios paneles informativos que nos indican que el camino de la derecha conduce a la Senda de los Cazadores y a la Faja de Pelay, mientras que el de la izquierda, que es el que cogemos nosotros, conduce a la Cola de Caballo (3 h) y al Refugio de Góriz (4h 30 min) por la GR 11. Poco después un nuevo cruce de señales nos indica que debemos continuar por la derecha y, a partir de aquí, sólo es preciso seguir las marcas rojas y blancas de la GR y dejarse llevar por la marea humana que se dirige a la cascada Cola de Caballo a través de un camino transitadísimo.

Iniciando el camino

Segunda desviación

Primera desviación

Y he aquí la famosa cascada:

Cascada Cola de Caballo

Una vez que hemos llegado a la cascada, las niñas aprovechan para darse un relajante baño en el río y, mientras comemos, observamos la hilera de personas que suben y bajan por las clavijas y cadenas de Soaso, situadas a la derecha de la cascada. Cuando no hay hielo no se puede calificar este paso de peligroso, salvo para aquellos que padezcan de vértigo o que sientan animadversión a las trepadas. No obstante, por pura precaución, decidimos que es mejor que la niña más pequeña del grupo no pase por las clavijas, razón por la que ella, acompañada de uno de sus padres, toma un camino sinuoso que se desvía hacia la derecha, una vez cruzado el río por un puente metálico, para después unirse con el camino que viene de las clavijas. Tomar esta ruta alternativa supone andar unos 20´ más, pero es recomendable en caso de duda. Los demás, mientras tanto, remontamos la ladera pasando por las clavijas de Soaso, tomamos el sendero que se dirige hacia la izquierda y, siguiendo las marcas rojas y blancas, llegamos todos al refugio de Góriz sin ningún contratiempo.

Clavijas y cadenas de Soaso

Llegando al refugio de Góriz

Encontrar plaza en Góriz es difícil  en verano si no se hace la reserva con tiempo, como ha sido nuestro caso. Así que, prevenidos como estábamos, hemos subido hasta allí con nuestras tiendas de campaña. Y no hemos sido los únicos si tenemos en cuenta la gran cantidad de tiendas que inundan las inmediaciones del refugio.

Montamos las tiendas en un pequeño hueco que encontramos libre y, una vez instalados y después de que algunos nos animemos a darnos una ducha de agua fría (porque agua caliente no hay), disfrutamos todos de una copiosísima y sabrosa cena en Góriz. Porque hay que decir que en el refugio de Góriz existe la posibilidad de cenar y de desayunar incluso para la gente que no esté alojada en él. Y de ahí a los sacos de dormir, en espera del nuevo día.

2ª etapa: Domingo, 22 de agosto de 2010

Recorrido: Refugio de Góriz (2.160 m) – Monte Perdido (3.355 m) – Refugio de Góriz (2.185 m) – Cascada Cola de Caballo (1.850 m) – Pradera de Ordesa (1.310 m)

Desnivel: Unos 1.200 m. de desnivel positivo (2.100 m. de desnivel acumulado).

Tiempo aproximado: 9 h. 30´ (3 h. de ascensión).

Dificultad: Alta. Excursión algo larga, pero sin dificultades técnicas en ausencia de nieve o hielo.

Y el nuevo día llega al fin. La niña más pequeña del grupo, de 7 años, se queda en el refugio con su padre, aprovechando que este último había subido al Monte Perdido hacía escasas dos semanas. Los demás, cuatro adultos y dos niñas de 11 años, desayunamos bien temprano y a las 7:45 comenzamos la ascensión a esta mítica montaña. Para ello tomamos una senda que asciende dirección noreste por encima del refugio, siguiendo los pasos de decenas de montañeros que se disponen hoy a hacer el mismo recorrido que nosotros. Los abundantes hitos que encontramos por el camino nos conducen sin pérdida hasta el Lago Helado, situado entre el Monte Perdido (a la derecha) y el Cilindro de Marboré, que eleva sus 3.335 m. de altitud a la izquierda del lago.

Dejamos el refugio atrás

Junto al Lago Helado

Desde el Lago Helado se divisa con total claridad la afamada escupidera final que conduce al Perdido: una pedrera con una fuerte inclinación del 35% tristemente célebre por ser el punto de Pirineos donde se registran mayor número de accidentes mortales. Un cartel situado a la derecha del Lago Helado nos advierte precisamente de la peligrosidad de este tramo. Sin embargo, es preciso señalar que este desgraciadamente famoso lugar es peligroso sólo en el caso de existencia de nieve dura o hielo. En caso contrario no pasa de ser simplemente  un tramo incómodo debido a la piedra suelta que dificulta la ascensión. Y hoy no hay nada de nieve. Así que adelante.

Cartel de zona peligrosa

Escupidera final

Iniciamos, pues, la ascensión por la escupidera, que nos conduce hasta el collado superior o antecima. Ya sólo nos restan unos metros por la derecha para alcanzar el vértice geodésico que corona la cumbre del Perdido, hoy completamente adornado de telas multicolores.  Hemos tenido suerte: a medida que nos acercábamos a la cima veíamos cómo la niebla se iba disipando poco a poco y cómo el viento arrastraba a toda velocidad las nubes.  Son las 10:55 de la mañana y un sol radiante nos ha recibido al llegar arriba para mostrarnos el espectacular paisaje que rodea la cima del Perdido. Todo un placer para la vista.

En la cima del Monte Perdido

Muchas fotos, un tentempié y abajo otra vez. Comemos en Góriz e iniciamos el regreso hacia la cascada Cola de Caballo y, de ahí, a la Pradera de Ordesa, esta vez sin pasar por las clavijas de Soaso. Ha sido un corto pero intenso fin de semana en el que todos hemos disfrutado como niños.