Rutas por mes

Domingo, 6 de noviembre de 2011

DATOS DE LA RUTA:

Refugio de La Berenilla

ACCESO: Sodupe, localidad situada a 76 m  de altitud perteneciente al ayuntamiento de Güeñes (Bizkaia).

DESNIVEL: 478 m de desnivel positivo.

TIEMPO APROXIMADO: 1h 20 min de ascensión.

DIFICULTAD: Fácil. Ascensión por pistas y senderos bien marcados.

El refugio de La Berenilla está situado a los pies del Eretza, cumbre altiva y esbelta que ostenta, con sus 880 m de altitud, el honor de ser la cima más elevada de todo el macizo de Grumerán y uno de los  montes más emblemáticos y conocidos de la provincia de Bizkaia.

Este refugio, al que se puede acceder desde Saratxo, Umaran, Sodupe y Galdames, cuenta en su exterior con una extensa explanada de terreno vallado dentro de la cual nos encontramos con una fuente, dos zonas de barbacoa y seis mesas con sus respectivos bancos.

DESCRIPCIÓN DEL RECORRIDO REALIZADO:

Con alerta naranja debido al fuerte temporal de viento y lluvia, un plan urgente de inundaciones activado desde ayer por el Gobierno Vasco, el metro cerrado entre Portugalete y Santurtzi debido a las fuertes precipitaciones, el tráfico interrumpido en numerosos puntos de Bizkaia por presencia de balsas de agua, Protección Civil y la Ertzaintza movilizados  en previsión de posibles incidencias y la famosa marcha Gorobel suspendida debido al mal tiempo… Tal día como hoy, incluso en medio de las condiciones meteorológicas más adversas y despiadadas, Menditxiki no se rinde… O, al menos, no se rinde del todo. Porque, para ser sinceros, nuestra intención inicial era ascender al Eretza, pero nos quedamos por el camino: en el refugio de La Berenilla, buen lugar, que todo hay que decirlo, para refugiarse en caso de lluvia intensa.

Muchas bajas de última hora en el grupo, eso sí. Pero ahí estábamos unos cuantos, en Sodupe, a las 9:45 y con puntualidad británica, dispuestos a desafiar a esa terrible lluvia anunciada que comenzó a hacer acto de presencia cuando, ya calzadas las botas y colocadas las mochilas en la espalda, nos disponíamos a desafiar las catastróficas previsiones meteorológicas anunciadas para el día de hoy. Y unas imprevistas adhesiones al grupo: dos compañeros de siguealburro.com, los cuales pretendían, felices y contentos, dirigirse a la sierra de Aralar para visitar el Ganbo y a nuestro querido Menditxiki (http://menditxiki.org/archives/5324), pero se han encontrado con la imprevisible sorpresa de que todos los demás miembros de su grupo no habían acudido a la cita prevista y que estaban solos. Así que nos han llamado para ver si nuestra propuesta de ascensión al Eretza seguía adelante y, acto seguido, tras recibir una respuesta afirmativa, se han acercado a Sodupe para unirse a nuestro menguado grupo de hoy. Y es que ya puestos…

Habrá quien lo llame inconsciencia. Yo prefiero llamarlo optimismo.

Así que, pensando todavía que quizás y sólo quizás el mundo entero estuviera equivocado y no cayera ni una sola gota de agua, nos dirigimos en nuestros coches desde el aparcamiento de Sodupe en el que habíamos quedado hacia el barrio de Unzar. Para ello tomamos una pista cementada y de fuerte pendiente que nace después de la gasolinera del pueblo, en cuyo inicio un cartel nos indica que por allí se accede al Eretza y a los barrios de Unzar y Lejartza.  Y, tras recorrer 1´2 km por esta estrecha pista hormigonada, decidimos aparcar los vehículos donde buenamente podemos.

Y empieza a llover… una lluvia suave al principio pero que va intensificándose cada vez más siguiendo el compás de nuestros pasos.

La pista por la que comenzamos a caminar envueltos en una suave cortina de agua nos deposita en unos minutos junto a la ermita de San Bartolomé, en el barrio de Lejartza, donde se encuentran también algunos caseríos, alguno de ellos en estado ruinoso.

Iniciando la excursión

Ermita de San Bartolomé

Después, tras atravesar un paso canadiense situado a escasos metros de la ermita, la pista continúa, dirección noroeste, hasta llegar a un importante cruce de caminos: el collado de Arbori Landa (440 m), que separa las cimas del Eretza (880 m) y del Luxar (542 m).

Paso canadiense

Collado de Arbori

Un cartel allí situado nos indica la dirección hacia el monte Eretza: es el vial de la derecha el que debemos tomar, ya que la pista hormigonada de la izquierda desciende hacia Galdames. Seguimos adelante y escasos metros después, justo antes de atravesar otro paso canadiense, tomamos una nueva desviación a la derecha, señalizada por un hito y marcas azules colocadas estratégicamente en una piedra y el tronco de un árbol. Esta pista de tierra desciende muy ligeramente para comenzar enseguida a ascender en prolongada y suave pendiente.

Cartel

Desvío a la derecha

Desvío a la izquierda

Tomamos poco después un nuevo desvío, esta vez a la izquierda, también señalizado con un hito, y continuamos ascendiendo por una pista que describe dos amplios zigzags de 180 grados antes de llegar a otra amplia curva de herradura, momento en el cual la pista se transforma en un sendero que asciende de forma vertiginosa entre pinos hasta llegar a la altura de una alambrada. Allí continuamos por el sendero, pegados a la alambrada, hasta alcanzar poco después el refugio de La Berenilla, desde el que se puede contemplar la impresionante ladera de hierba que conduce al Eretza por su vertiente sur. Una vez allí nos refugiamos en un lugar adosado al refugio, provisto de un techo de libre acceso, una mesa y una pequeña chimenea.Y sopesamos, estando ya a cubierto, la posibilidad de continuar hacia el Eretza o descender a Sodupe. Y es que, aunque un cartel que se halla poco antes de llegar al refugio indica que el Eretza se encuentra a 30 min, nosotros sabemos por experiencia que la distancia es mayor.

Llegando al refugio

En el interior del refugio

Así que, teniendo en cuenta que la lluvia arrecia, el viento azota, nos hemos engullido a media mañana los bocadillos de la comida, hemos vaciado la botella de vino que llevábamos, nos hemos ventilado el caldo caliente y el Eretza no se va a mover de su sitio, tomamos la determinación (hay quien nos llamará flojos, pero nosotros lo soportaremos estoicamente) de descender a Sodupe. E iniciamos el regreso por el mismo camino por el que habíamos venido.

Un poco de frío a la bajada, eso sí, aunque nada que no pueda solucionarse con un buen tazón de café con leche caliente en torno a una mesa en la agradable compañía con nuestros compañeros de lluvia del día de hoy.

DOMINGO, 30 DE OCTUBRE DE 2011

DATOS DE LA RUTA

ACCESO: Aparcamiento de Belauztegi, situado a 670 m de altitud. Desde el barrio de Ibarra en Orozko.

DESNIVEL: 832 m.

DISTANCIA: 11 Km aprox.

Buzón Ipargorta

Buzón Gorosteta

Ha amanecido un día soleado y fresco y todo hace presagiar que disfrutaremos de un magnífico día otoñal, la estación, que en opinión de muchos es la mejor para disfrutar de la montaña. Tras el habitual encuentro en la gasolinera de Arrigorriaga, ponemos rumbo a Orozko, dejamos a un lado el barrio de Zubiaur, seguimos en dirección al barrio de Ibarra y poco después de atravesar este barrio y junto al antiguo molino de Usabel comienza una pista que nos llevará hasta el área recreativa de Belauztegi. Nos asustamos un poco al ver la cantidad de coches aparcados en las inmediaciones del citado molino y la cantidad de gente que transita por la pista. Es evidente que hoy hay algún acontecimiento por la zona y empiezo a temer que arriba el aparcamiento, que no es muy grande, esté completo. Afortunadamente no es así, la fiesta de la castaña, que este era el evento de hoy, no se encamina hacia cotas tan altas.

DESCRIPCIÓN DEL RECORRIDO REALIZADO

Comenzando

La ruta propiamente dicha, comienza en el aparcamiento de Belauztegi, una de las entradas al Parque Natural del Gorbea menos frecuentadas y que nos permite ganar altura y “atacar” algunas de las cumbres más emblemáticas de este macizo con bastante comodidad. Tras aparcar los coches, comenzamos nuestro “paseo” de hoy por la misma pista por la que hemos subido en coche. Comienza nuestro camino superando las fuertes rampas que nos llevarán hasta el collado de Argindegorta y la cercana majada de Austengarmin. Durante toda la subida, vamos contemplando la espectacular mole caliza de Itxina en su pared oeste, afortunadamente hoy la podemos admirar además iluminada por una intensa luz otoñal. Antes pasamos por los pastos de Algorta, junto a unos corrales, donde los ganaderos hoy están “desparasitando” las ovejas.

Collado de Argindegorta

Desde el collado de Argindegorta, son varios los caminos que podemos tomar, nosotros nos dirigimos hacia el Ipergorta, sin embargo, en vez de continuar por la pista y atravesar la incomparable majada de Austengarmin, como indica el cartel, tomamos un “atajo” en dirección E, que nos lleva por un terreno calizo a un precioso refugio y que una vez dejado atrás nos deposita otra vez en la pista que salía junto al poste de señales.

Continuamos por la pista, sin pérdida posible, hasta el collado de Ipargorta, lugar que nos ofrece unas incomparables vistas sobre el Gorbea, Aldamin, el valle de Zastegi al frente y detrás la majada de Austegarmin. Giramos a nuestra izquierda (ENE), y avanzamos por el cordal, hasta la cercana y herbosa cima del Ipargota (1.235 m) con sus dos buzones y su mesa de orientación. Desde aquí ya podemos contemplar la cercana cima del Gorosteta que a diferencia del Ipargorta, es una cumbre rocosa y abrupta. Aprovechando el magnifico día y la comodidad de la alfombra herbosa que es esta cima, decidimos hacer nuestra habitual parada para reponer fuerzas. En seguida aparecen frutos secos, embutidos diversos, quesos, galletas y frutas variadas que degustamos con avidez.

Cima del Ipargorta

Reanudamos la marcha todavía por terreno herboso y nos dirigimos, casi sin perder altura, hacia el cercano collado que separa ambas cumbres. Nos acercamos hasta la base del Gorosteta donde comienza la roca y donde dejaremos nuestras mochilas antes de encaramarnos a la cumbre. Empieza ahora una ascensión muy corta pero incómoda, donde conviene seguir las marcas que llevan a la cumbre para evitar hacer equilibrios por terrenos aun más incómodos y peligrosos. Vamos avanzando poniendo cuidado de no tropezar o meter el pie en alguno de los innumerables agujeros que se forman en este laberinto de roca. Poco a poco, vamos reuniéndonos junto al buzón del Gorosteta (1.261 m) estamos en una de los vértices que forman el entramado calizo de Itxina y que nos ofrece unas formidables vistas sobre todo el macizo, las campas de Arraba, Gorbea, Aldamin, Lekanda, Azkorrigan etc.

Tras las fotos de rigor, volvemos sobre nuestros pasos y otra vez con mucho cuidado atravesamos el lapiaz, para llegar poco después a la ansiada hierba. Es un poco tarde, y aunque nuestra intención era bajar a las campas de Arraba por el paso de Mandobide, comer allí y volver por el paso de Kargaleku visitando las neveras de Itxina, decidimos por prudencia (se nos haría muy tarde), buscar un lugar cercano para comer y disfrutar del cálido sol otoñal. En seguida lo encontramos y comienza de nuevo el ritual, aparecen quesos, embutidos, tortillas, vinos, tartas y todos nos afanamos en la más importante “tarea” del día, disfrutar de una grata comida y de una no menos grata tertulia. Nuestros hijos comen rápido y disfrutan jugando y subiéndose a las hayas que nos rodean.

Cima del Gorosteta

El tiempo ha pasado rápido y debemos volver. Tras recoger nuestros bártulos, nos ponemos en marcha, pero antes decidimos visitar “Neberabarri”; un puente con un gran arco de medio punto construido sobre una gran sima, desde el que se izaba la nieve. Es uno de los principales patrimonios arqueológicos del Gorbea. Para ello tenemos que adentrarnos en el formidable laberinto kárstico de Itxina. Sabemos que un sendero atraviesa Itxina desde Kargaleku y llega hasta la base del Gorosteta, donde nos encontramos, pasando por Neberabarri, así que, iniciamos la búsqueda de este sendero por donde intuimos que tiene que estar, tras una corta búsqueda uno de los miembros del grupo encuentra unos hitos para más tarde encontrar unas marcas rojas, más hitos y trazas de sendero. De esta forma decidimos adentrarnos en Itxina a la búsqueda de este emblemático lugar. El sendero esta poco pisado y resulta incómodo andar por él, sin embargo, la belleza de este lugar, hoy iluminado por la suave luz del atardecer, compensa nuestras pequeñas penalidades. Avanzamos sin perder en ningún momento las marcas y los hitos ya que es este un lugar en el que es fácil perderse. Algunos miembros del grupo se impacientan mientras la tarde avanza sin que lleguemos a nuestro objetivo, viendo lo avanzado de la hora y la incertidumbre de encontrar “Neberabarri” decidimos volver sobre nuestros pasos. Queda pendiente, por tanto, esta visita que dejamos para otra ocasión.

Tras remontar hasta el collado que separa Ipargorta y Gorosteta, iniciamos el descenso siguiendo el mismo itinerario de subida disfrutando de un precioso atardecer y unas formidables vistas. Sin más contratiempos llegamos de nuevo al aparcamiento.

Gran jornada montañera, completa, variada, entretenida y muy, muy agradecida. Queda pendiente la localización y visita de “Neberabarri” pero seguro que tendremos más oportunidades.

Domingo, 23 de octubre de  2011

Ermita Lomos de Orio

ACCESO: Desde Villoslada  de Cameros (La Rioja)

Un reducidísimo grupo de Menditxiki, aprovechando nuestra estancia en Soto en Cameros, decidimos ascender a la Mesa de Cebollera (2.163 m) y algún otro cercano dosmil si las condiciones climatológicas lo permiten.

Preparandonos

Salimos de Soto en Cameros tempranito para poder estar de vuelta a una hora prudencial. Nos dirigimos a la ermita de la Virgen de Lomos de Orios (1.430 m), punto de inicio de nuestra ascensión. La mañana se presenta ventosa y no muy fría en los valles, donde luce el sol, sin embargo, cuando llegamos a la ermita, vemos que las cumbres de la sierra Cebollera se presentan cubiertas por nubes que se mueven a gran velocidad, presagio de fuertes vientos y bajas temperaturas en las cumbres.

Una vez preparadas nuestras mochilas, comenzamos nuestra ruta por una ancha pista que sale de la misma

Cortafuegos

ermita. Tras remontar durante un kilómetro y en una curva, cogemos un cortafuegos (ESE) que nace al fondo del valle. Sin perdida posible, lo remontamos a ritmo fuerte y constante, ganando altura rápidamente. Pronto y tras atravesar un pequeño bosque de pinos (hitos) alcanzamos el collado del Aspa (1.915 m), la temperatura todavía es buena y disfrutamos de unas hermosas vistas sobre el valle. Giramos a nuestra derecha por el cordal cimero (SSO) atravesando un zona rocosa (hitos) y pronto alcanzamos nuestra primera cumbre, Cueva Grande (2.081 m). Aquí las condiciones climatológicas cambian bruscamente. El espolón que acabamos de superar, para hollar la cumbre, nos protegía del fuerte viento del suroeste, manteniendo la ilusión de unas condiciones más benignas.

Tras parar para abrigarnos y protegernos del viento, continuamos ESE hacia el Gamella, envueltos en una niebla no muy espesa. A partir de aquí debemos guiarnos por los hitos y el sendero que se va difuminando. Afortunadamente, Javi lleva un GPS con la ruta marcada y esto además de ayudarnos, nos da una gran seguridad, ya que en este cordal, que más bien es una ancha meseta, es fácil perderse en estas condiciones. Pronto pasamos por la Gamella (2.102 m) segundo dos mil del día.

Tras esta cumbre y siguiendo la misma dirección, llegamos ahora sin sendero evidente pero sí con hitos, a otro espolón rocoso que superamos con facilidad. A partir de aquí, desaparecen lo hitos y ya solo nos guiamos por el GPS. Envueltos en la fina niebla y soportando un fortísimo, frío e incómodo viento aparece entre la niebla el vértice geodésico y el pequeño buzón de la Mesa de Cebollera (2.163 m), máxima altura de la sierra. Nos hacemos las fotos de rigor y buscamos un lugar al socaire para poder hacer el correspondiente tentempié.

En la cima

En la cima

Nuestra primera idea era continuar hasta el Pico Cebollera, que aun no siendo el monte más alto, sí es el más emblemático y hacer, de esta forma, una ruta circular. Sin embargo, dadas las condiciones climatológicas que nos impedirían disfrutar del paisaje que nos rodea, decidimos volver sobre nuestros pasos, siguiendo otra vez las indicaciones del GPS. Deshacemos el camino y al igual que a la ida, cuando descendemos el espolón rocoso del Cueva Grande, cesa el viento y sale el sol como por arte de magia. Descendemos por el cortafuegos y llegamos al coche contemplado el hermoso hayedo que nos muestra todo su esplendor otoñal.

Mesa Cebollera

Mesa Cebollera